Este postre combina capas húmedas de café con una preparación abundante de mascarpone y una terminación intensa de cacao.
Se arma sin horno y, después de un buen descanso en frío, conserva una forma definida sin perder su textura cremosa.

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Ingredientes
Para la crema de mascarpone:
- 500 gr de queso mascarpone
- 400 ml de crema de leche bien fría
- 120 gr de azúcar impalpable
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para las capas de café:
- 450 gr de vainillas
- 350 ml de café fuerte
- 40 gr de azúcar
- 2 cdas de licor de café, opcional
Para terminar:
- 30 gr de cacao amargo
- 40 gr de chocolate amargo, opcional
Preparación
- Preparar el café, agregar el azúcar y mezclar hasta que se disuelva. Incorporar el licor si se desea utilizar.
- Pasar el café a un recipiente amplio y dejarlo enfriar por completo. No debe utilizarse caliente porque ablandaría demasiado la crema.
- Colocar el mascarpone en un recipiente y mezclarlo suavemente con una espátula para volverlo más cremoso.
- Agregar la esencia de vainilla, la pizca de sal y la mitad del azúcar impalpable. Mezclar únicamente hasta integrar.
- Colocar la crema de leche bien fría en otro recipiente. Batir a velocidad media mientras se incorpora el azúcar restante.
- Continuar batiendo hasta obtener una crema firme, pero todavía suave. No debe quedar cortada ni excesivamente dura.
- Agregar una pequeña parte de la crema batida al mascarpone y mezclar para aligerar su textura.
- Incorporar el resto con movimientos envolventes hasta conseguir una preparación homogénea, aireada y sin grumos.
- Forrar la base de un molde desmontable de aproximadamente 22 cm con papel manteca. También se puede colocar una tira de acetato alrededor de los bordes para facilitar el desmolde.
- Sumergir cada vainilla rápidamente en el café frío. Deben absorber líquido, pero conservar su forma.
- Acomodar una primera capa de vainillas sobre la base del molde. Cortar algunas piezas cuando sea necesario para cubrir los espacios.
- Distribuir aproximadamente un tercio de la crema de mascarpone y alisar suavemente la superficie.
- Formar una segunda capa de vainillas humedecidas en café y cubrirla con otra parte de la crema.
- Repetir el procedimiento hasta completar tres capas de vainillas y finalizar con una capa generosa de crema.
- Alisar la parte superior con una espátula. No hace falta que quede completamente perfecta; una terminación ligeramente irregular le dará un aspecto más casero.
- Cubrir el molde sin apoyar el envoltorio directamente sobre la crema.
- Llevar a la heladera durante un mínimo de 8 horas. Para obtener cortes más firmes y capas definidas, es preferible dejarlo reposar durante toda la noche.
- Pasar un cuchillo fino por el borde del molde y retirar el aro con cuidado.
- Espolvorear el cacao amargo sobre toda la superficie utilizando un colador pequeño.
- Terminar con chocolate amargo rallado si se busca una cobertura con más textura.
- Mantener el postre refrigerado hasta el momento de servir y cortarlo con un cuchillo largo y limpio.
Tips y consejos
- El mascarpone y la crema de leche deben estar bien fríos antes de comenzar.
- No conviene batir el mascarpone con demasiada fuerza porque puede perder su textura.
- Las vainillas deben pasarse rápidamente por el café. Si quedan sumergidas demasiado tiempo, pueden desarmarse.
- El café tiene que estar completamente frío antes de utilizarlo.
- Si el mascarpone está muy firme, se puede dejar unos minutos fuera de la heladera antes de mezclarlo.
- Para cortes prolijos, limpiar el cuchillo después de cada porción.
- El cacao se agrega poco antes de servir para que conserve una apariencia seca y pareja.
- El postre puede conservarse hasta 3 días en la heladera, bien cubierto.
- No es recomendable congelarlo armado, ya que la crema puede modificar su textura al descongelarse.
El resultado es un postre alto y abundante, con capas húmedas de café, una crema suave de mascarpone y una cobertura intensa de cacao.
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