Galletitas de avena y miel
Home / Recetas de cosas dulces / Galletitas de avena y miel

Galletitas de avena y miel

Las galletitas de avena y miel son simples, caseras y perfectas para preparar algo dulce sin complicarse.

Quedan doradas, con textura rústica, un sabor suave a miel y ese toque de avena que las hace ideales para acompañar una infusión caliente.

Te recomendamos: Budincitos individuales de yogur y limón

Ingredientes

  • 150 gr de avena arrollada
  • 100 gr de harina 0000
  • 80 gr de azúcar
  • 80 gr de manteca
  • 3 cdas de miel
  • 1 huevo
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • 1 cdita de polvo de hornear
  • 1 pizca de sal
  • 1 cdita de canela, opcional

Preparación

  1. Colocá la manteca en una cacerolita junto con la miel y llevá a fuego bajo hasta que se derrita. Mezclá y dejá entibiar unos minutos.
  2. En un bowl, mezclá la avena, la harina, el azúcar, el polvo de hornear, la pizca de sal y la canela si la vas a usar.
  3. Agregá el huevo, la esencia de vainilla y la mezcla de manteca con miel. Integrá todo hasta formar una preparación húmeda y pegajosa.
  4. Dejá reposar la masa durante 10 a 15 minutos. Esto ayuda a que la avena absorba parte de la humedad y sea más fácil formar las galletitas.
  5. Tomá porciones con una cuchara y acomodalas sobre una placa con papel manteca, dejando espacio entre una y otra porque se expanden un poco durante la cocción.
  6. Aplastalas apenas con la parte de atrás de la cuchara para darles forma redonda y pareja.
  7. Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 12 a 15 minutos, o hasta que estén doradas en los bordes y apenas firmes en la superficie.
  8. Retiralas del horno y dejalas reposar unos minutos en la placa antes de moverlas. Al principio pueden estar blandas, pero se afirman al enfriarse.
  9. Pasalas a una rejilla o plato amplio y dejalas enfriar por completo antes de guardar.

Tips y consejos

  • Si querés galletitas más crocantes, dejalas unos minutos más en el horno, controlando que no se quemen en la base. La miel hace que se doren rápido.
  • Para una textura más tierna, retiralas cuando los bordes estén dorados pero el centro todavía se vea apenas blando. Al enfriarse toman mejor cuerpo.
  • No conviene poner demasiada masa en cada galletita, porque se expanden durante la cocción. Con una cucharada por unidad alcanza para que salgan parejas.
  • Si la mezcla queda muy líquida, dejala reposar un poco más o agregá una cucharada extra de avena. Tiene que ser húmeda, pero no completamente suelta.
  • Podés sumar nueces picadas, pasas, chips de chocolate o coco rallado. Lo ideal es no agregar demasiado para que la galletita mantenga buena forma.
  • La miel aporta sabor y humedad, pero también ayuda a que la superficie quede más dorada y brillante. Por eso es importante cocinar a temperatura media y no demasiado fuerte.
  • Guardalas en un recipiente cerrado cuando estén completamente frías. Se mantienen bien varios días y son ideales para tener algo casero listo para el desayuno o la merienda.

Quedan doradas, rústicas y con mucho aroma. Son fáciles de preparar, llevan ingredientes simples y tienen una textura casera que se luce apenas salen del horno.

¡Recomendado!

Cómo hacer Galletitas Linzer de frambuesa

Las galletitas Linzer son un clásico de masa delicada y sabor a manteca, con un ...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.