Las lengüitas de gato son galletitas finas, suaves en el centro y apenas doradas en los bordes, ideales para acompañar una infusión.
Su forma alargada las hace muy delicadas y vistosas, aunque se preparan con ingredientes simples.

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Quedan perfectas para servir en una bandeja, guardar en una lata o sumar a una mesa dulce casera.
Ingredientes
- 100 g de manteca blanda
- 100 g de azúcar impalpable
- 2 claras de huevo
- 100 g de harina 0000
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Preparación
- Colocá la manteca blanda en un bowl y batila junto con el azúcar impalpable hasta obtener una crema suave, clara y bien integrada. Es importante que la manteca esté a temperatura ambiente para que se mezcle fácil, pero no derretida.
- Agregá la esencia de vainilla y la pizca de sal. Mezclá unos segundos más para perfumar la preparación y equilibrar el sabor dulce.
- Incorporá las claras de huevo de a poco, batiendo después de cada agregado. Al principio puede parecer que la mezcla se corta un poco, pero al seguir integrando vuelve a tomar cuerpo.
- Sumá la harina tamizada y mezclá con movimientos suaves hasta formar una pasta lisa, blanda y pareja. No hace falta batir de más en este paso, solo integrar hasta que no queden restos secos.
- Pasá la preparación a una manga pastelera con boquilla lisa chica o mediana. Si no tenés manga, podés usar una bolsa limpia resistente y cortar apenas una punta.
- Prepará una placa con papel manteca o una lámina antiadherente. Formá bastoncitos alargados de unos 6 a 8 cm, dejando espacio entre uno y otro porque durante la cocción se expanden.
- Llevá la placa a horno precalentado a 180 °C durante 7 a 10 minutos. El punto justo es cuando los bordes se ven doraditos y el centro queda más claro.
- Retirá la placa del horno y dejá reposar las lengüitas unos minutos antes de moverlas. Recién salidas son delicadas y pueden romperse con facilidad.
- Cuando estén firmes, pasalas a una rejilla o a un plato para que terminen de enfriarse. Al enfriarse toman mejor textura y quedan listas para servir.
Tips y consejos:
- Para que salgan parejas, tratá de hacer todos los bastoncitos del mismo largo y grosor.
- No coloques demasiada masa en cada una, porque se expanden bastante en el horno.
- Si querés una versión más vistosa, podés bañar una punta con chocolate derretido cuando ya estén frías.
- También se pueden perfumar con ralladura fina de limón o naranja, usando poca cantidad para que no tape el sabor clásico.
- Si la masa queda demasiado blanda, llevála 10 minutos a la heladera antes de ponerla en la manga.
- Guardalas en un recipiente bien cerrado cuando estén completamente frías, así conservan mejor la textura.
- Son ideales para acompañar café, mate cocido, té o chocolatada, y también quedan muy bien como detalle en una bandeja de masitas.
Servilas apenas frías, con los bordes dorados y el centro clarito.
Son simples, delicadas y tienen ese estilo de galletita casera de merienda que siempre queda bien.
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