Esta merluza gratinada combina un pescado suave con espinaca, queso y una cocción al horno que mantiene el plato simple pero sabroso.
Es una opción completa para la cena y se puede acompañar con papas doradas y verduras para sumar textura y color al plato.

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Ingredientes
Para la merluza:
- 4 filetes de merluza
- 300 gr de espinaca fresca
- 150 gr de mozzarella rallada
- 50 gr de queso rallado
- 150 ml de crema de leche
- 1 diente de ajo
- 1 cda de aceite de oliva
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- Nuez moscada, a gusto
Para la guarnición:
- 500 gr de papines
- 1 zanahoria grande
- 200 gr de brócoli
- 1 cda de aceite de oliva
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- Perejil picado, a gusto
Preparación
- Lavá bien los papines y cocinalos durante unos 8 minutos en agua con sal. Escurrilos, cortá los más grandes por la mitad y acomodalos en una fuente con aceite de oliva, sal y pimienta.
- Llevá los papines a horno precalentado a 200 °C durante unos 25 a 30 minutos, hasta que estén dorados por fuera y tiernos en el centro.
- Mientras tanto, calentá una sartén con el aceite de oliva y agregá el ajo picado. Incorporá la espinaca y cociná apenas unos minutos, hasta que pierda volumen.
- Retirá del fuego, dejá entibiar y agregá la crema de leche. Condimentá con sal, pimienta y una pequeña cantidad de nuez moscada. Mezclá bien.
- Secá los filetes de merluza con papel de cocina y acomodalos en una fuente para horno ligeramente aceitada. Condimentá ambos lados con sal y pimienta.
- Distribuí la mezcla de espinaca sobre los filetes, procurando cubrirlos de manera pareja. Agregá la mozzarella y terminá con el queso rallado.
- Llevá al horno a 200 °C durante unos 15 a 20 minutos, dependiendo del grosor de los filetes. El pescado debe quedar cocido y separarse fácilmente en láminas al tocarlo con un tenedor.
- Durante los últimos minutos podés llevar la fuente a la parte superior del horno para que el queso tome un dorado más marcado, cuidando que no se queme.
- Cociná la zanahoria cortada en rodajas y el brócoli al vapor o en agua durante pocos minutos, procurando que mantengan algo de firmeza. Condimentá con sal y un poco de aceite.
- Serví la merluza acompañada por los papines dorados, el brócoli y la zanahoria. Terminá la guarnición con un poco de perejil picado.
Tips y consejos
- Elegí filetes de merluza de grosor similar para que se cocinen de manera pareja.
- Si utilizás merluza congelada, descongelala completamente y secala bien antes de llevarla al horno. El exceso de agua puede hacer que el gratinado quede demasiado líquido.
- La espinaca necesita muy poca cocción. Si la dejás demasiado tiempo en la sartén puede largar mucha agua y perder textura.
- Antes de agregar la crema, podés presionar suavemente la espinaca para eliminar parte del líquido que haya soltado.
- No cubras el pescado con una capa excesivamente gruesa de queso. La idea es conseguir un gratinado dorado sin tapar completamente el sabor de la merluza.
- El tiempo de horno puede variar bastante según el grosor del pescado. Evitá cocinarlo de más porque la merluza se seca con facilidad.
- Los papines pueden hornearse antes y mantenerse unos minutos en el horno mientras termina de cocinarse el pescado.
- Si no conseguís papines, podés utilizar papas comunes cortadas en cubos medianos.
- La mozzarella puede reemplazarse por queso cremoso o una mezcla de quesos que funda bien.
La espinaca, el queso y la merluza forman una combinación suave y equilibrada, mientras que las verduras y las papas completan el plato sin hacerlo demasiado pesado.
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