Esta polenta grillada con carne desmechada y queso es una forma distinta de preparar un almuerzo abundante y lleno de sabor.
La base queda dorada por fuera, mientras que la carne jugosa y el queso fundido completan un plato simple, casero y muy tentador.

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Ingredientes
Para la polenta:
- 250 gr de polenta instantánea
- 1 litro de agua
- 1 cdita de sal
- 30 gr de manteca
- 50 gr de queso rallado
- 1 cda de aceite
Para la carne:
- 700 gr de roast beef, paleta o aguja
- 1 cebolla
- 1 zanahoria
- 2 dientes de ajo
- 200 ml de caldo
- 100 ml de vino tinto
- 2 cdas de aceite
- 1 cdita de pimentón
- Sal y pimienta a gusto
Para terminar:
- 200 gr de mozzarella
- Perejil fresco picado
Preparación
- Comenzar preparando la carne. Cortar la cebolla y la zanahoria en trozos pequeños y picar los dientes de ajo.
- Calentar el aceite en una olla y dorar la carne de todos sus lados. Retirarla momentáneamente y, en la misma olla, agregar la cebolla, la zanahoria y el ajo. Cocinar durante unos minutos hasta que comiencen a ablandarse.
- Volver a colocar la carne, agregar el pimentón, sal y pimienta. Incorporar el vino y dejar cocinar unos minutos para que se reduzca ligeramente.
- Añadir el caldo, tapar la olla y cocinar a fuego bajo durante aproximadamente 2 horas, o hasta que la carne esté tan tierna que pueda separarse fácilmente con dos tenedores. Si fuera necesario, incorporar un poco más de caldo durante la cocción.
- Retirar la carne, desmenuzarla y mezclarla nuevamente con parte del fondo de cocción para que conserve toda su jugosidad. Reservar.
- Para preparar la polenta, llevar el agua con la sal a hervor. Agregar la polenta en forma de lluvia mientras se mezcla constantemente para evitar que se formen grumos.
- Cocinar según el tiempo indicado en el paquete y, una vez lista, incorporar la manteca y el queso rallado. Mezclar hasta integrar.
- Volcar la polenta en una fuente ligeramente aceitada y extenderla hasta obtener un grosor de aproximadamente 2 cm. Dejar enfriar por completo para que tome consistencia.
- Cortar la polenta en rectángulos o cuadrados grandes. Calentar una plancha o sartén con unas gotas de aceite y dorar cada pieza de ambos lados hasta que aparezca una buena costra y las marcas de la parrilla.
- Distribuir la carne desmechada sobre cada porción de polenta y cubrir con mozzarella.
- Llevar unos minutos al horno fuerte hasta que el queso se derrita bien. Terminar con un poco de perejil fresco picado por encima.
Tips y consejos
- La polenta tiene que enfriarse completamente antes de cortarla; de lo contrario puede romperse al grillarla.
- La carne puede prepararse con anticipación y conservarse en la heladera junto con parte de su jugo de cocción.
- Para conseguir una superficie más dorada, dejar que la plancha esté bien caliente antes de colocar la polenta.
- No conviene mover las piezas apenas entran en contacto con la sartén. Esperar unos minutos permite que se forme la costra antes de darlas vuelta.
- Si sobra polenta, puede guardarse ya cortada en la heladera durante 2 o 3 días y dorarse recién al momento de usarla.
El contraste entre la polenta dorada, la carne bien tierna y el queso derretido hace que esta preparación sea mucho más interesante que la polenta tradicional y permite convertir ingredientes simples en un almuerzo completo.
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