Postre Marroc bien cremoso
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Postre Marroc bien cremoso

Un postre casero, intenso y muy tentador, inspirado en la combinación clásica de maní y chocolate.

Tiene una textura suave, con buen cuerpo, y una cobertura simple que lo hace todavía más vistoso.

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Es ideal para preparar en fuente y llevar a la mesa como un postre bien goloso, fácil y rendidor.

Ingredientes

  • 250 g de mantequilla de maní
  • 250 g de queso crema firme
  • 200 g de dulce de leche repostero
  • 200 ml de crema de leche
  • 150 g de chocolate con leche
  • 100 g de chocolate semiamargo
  • 120 g de galletitas de vainilla molidas
  • 60 g de manteca derretida
  • 80 g de maní tostado picado
  • 7 g de gelatina sin sabor
  • 35 ml de agua fría
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • 1 pizca de sal fina

Preparación

  1. Colocá las galletitas molidas en un bol y mezclalas con la manteca derretida hasta que queden bien humedecidas. Pasá la mezcla a una fuente rectangular y presioná con el dorso de una cuchara para formar una base pareja. Llevá a la heladera mientras preparás el relleno.
  2. En un bol grande, poné la mantequilla de maní, el queso crema, el dulce de leche repostero, la esencia de vainilla y la pizca de sal. Mezclá con espátula o batidor de mano hasta lograr una crema espesa, uniforme y sin grumos. La preparación tiene que quedar con buen cuerpo, porque esa será la base principal del postre.
  3. Batí la crema de leche aparte apenas hasta que tome consistencia. No hace falta llevarla a un punto demasiado firme; solamente tiene que quedar más aireada y cremosa. Incorporala a la mezcla anterior con movimientos suaves, integrando de a poco para que el relleno conserve una textura liviana pero sostenida.
  4. Hidratá la gelatina sin sabor con el agua fría y dejala reposar unos minutos. Luego calentala unos segundos, sin que hierva, hasta que se disuelva por completo. Agregala al relleno y mezclá muy bien para que se reparta de manera uniforme.
  5. Sumá parte del maní picado y mezclá nuevamente. Volcá la preparación sobre la base de galletitas y emparejá la superficie con una espátula. Llevá la fuente a la heladera mientras preparás la cobertura.
  6. Picá el chocolate con leche y el chocolate semiamargo. Derretilos a baño María o en microondas en tandas cortas, mezclando cada vez para que no se quemen. Cuando el chocolate esté liso y brillante, dejalo entibiar unos minutos.
  7. Cubrí la superficie del postre con el chocolate derretido y extendelo con cuidado. Antes de que tome firmeza, agregá por encima el resto del maní picado para darle textura y un acabado más tentador.
  8. Llevá el postre a la heladera durante al menos 6 horas. Si podés dejarlo de un día para el otro, mucho mejor, porque la textura queda más firme y el sabor se asienta mejor.

Tips y consejos:

  • El dulce de leche repostero ayuda a que el relleno quede más estable y con mejor textura. Además, combina muy bien con el maní y el chocolate.
  • La mantequilla de maní conviene que sea cremosa y espesa. Si tiene aceite separado en la superficie, mezclala bien antes de usarla.
  • La pizca de sal es importante porque realza el sabor del maní y hace que el chocolate se sienta más intenso.
  • No agregues la gelatina caliente directamente a la mezcla. Tiene que estar líquida, pero apenas tibia, para que se integre sin alterar la textura del relleno.
  • Para una cobertura más suave, podés mezclar el chocolate derretido con 2 cdas de crema de leche caliente. Así queda más fácil de servir y con un brillo más parejo.
  • Si querés un sabor más marcado, podés agregar algunos pedacitos chicos de chocolate dentro del relleno junto con el maní picado.
  • Usá una fuente mediana para que el postre quede con buena altura. Si la fuente es muy grande, la preparación se va a extender demasiado y perderá presencia.
  • Mantenelo siempre en la heladera hasta el momento de servir para que conserve bien su textura cremosa y firme.

Queda un postre bien goloso, con sabor intenso a maní y una cobertura de chocolate que lo hace irresistible.

Es simple, rendidor y perfecto para preparar cuando querés algo cremoso, vistoso y con mucho sabor.

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