Estos cuadraditos quedan húmedos, tiernos y con una textura rústica muy rica gracias a la avena.
La banana aporta dulzor natural y ayuda a que la miga quede suave sin necesidad de una preparación complicada.

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Son ideales para un desayuno cargado, una merienda abundante o para tener algo casero listo durante la semana.
Ingredientes
- 3 bananas maduras
- 2 huevos
- 180 g de avena arrollada
- 80 g de harina 0000
- 80 g de azúcar rubia o común
- 80 ml de aceite neutro
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 cdita de polvo de hornear
- 1/2 cdita de bicarbonato de sodio
- 1 pizca de sal
- 120 g de chocolate semiamargo picado o chips de chocolate
- 50 g extra de chocolate para poner por arriba
Preparación
- Pelá las bananas y pisalas en un bowl grande hasta formar un puré rústico. No hace falta que quede completamente liso; si quedan algunos pedacitos pequeños, ayudan a que los cuadraditos tengan más humedad y sabor.
- Agregá los huevos, el aceite y la esencia de vainilla. Mezclá bien con cuchara de madera o espátula hasta que todo quede integrado. La mezcla debe verse húmeda y algo espesa.
- Sumá el azúcar y mezclá nuevamente. Si las bananas están bien maduras, podés usar un poco menos de azúcar, porque ya aportan bastante dulzor.
- Incorporá la avena arrollada, la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato y la pizca de sal. Mezclá hasta formar una preparación densa, húmeda y con textura marcada. No debe quedar líquida como una masa de bizcochuelo, sino más pesada y cargada.
- Agregá el chocolate picado o los chips de chocolate. Integrá con movimientos simples, sin batir demasiado. La idea es que el chocolate quede repartido en toda la mezcla para que cada cuadradito tenga pedacitos visibles.
- Forrá un molde cuadrado o rectangular con papel manteca. También podés aceitarlo y enharinarlo, pero el papel ayuda a desmoldar mejor y evita que se rompa la base.
- Volcá la preparación en el molde y emparejá la superficie con una espátula. No hace falta que quede perfecta; estos cuadraditos quedan más naturales cuando la superficie conserva algo de textura.
- Distribuí por arriba el chocolate extra. Esto hace que, al hornearse, la superficie quede más tentadora y con pedacitos de chocolate visibles.
- Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 25 a 30 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y el centro se note firme. No conviene pasarlo demasiado de cocción, porque la idea es que quede húmedo por dentro.
- Retirá del horno y dejá enfriar antes de cortar. Cuando está recién salido puede estar muy blando, pero al reposar toma cuerpo y se corta mejor en cuadrados.
Tips y consejos:
- Usá bananas bien maduras, de esas que tienen la cáscara con manchas oscuras. Son más dulces, más blandas y ayudan a lograr una textura húmeda sin agregar tanta azúcar.
- El chocolate semiamargo combina muy bien porque equilibra el dulzor de la banana. Si preferís un sabor más suave, podés usar chocolate con leche.
- Para que queden más rústicos y cargados, usá avena arrollada tradicional. Si usás avena instantánea, la textura queda más uniforme y menos marcada.
- No batas la mezcla como si fuera una torta. Con integrar bien alcanza; así los cuadraditos quedan más densos, húmedos y con cuerpo.
- Si querés sumar más textura, podés agregar un puñado de nueces picadas, maní o almendras. Van muy bien con la banana, la avena y el chocolate.
- Para una versión más intensa, agregá 1 cda de cacao amargo a la mezcla. Queda con más sabor a chocolate y un color más oscuro.
- Guardalos en un recipiente cerrado una vez fríos. Se mantienen bien por varios días y quedan muy ricos para acompañar el mate, el café o un desayuno más completo.
Estos cuadraditos de avena, banana y chocolate quedan húmedos, caseros y bien llenadores.
Son fáciles de preparar, tienen ingredientes simples y se lucen especialmente cuando se cortan en porciones gruesas con el chocolate visible en la miga.
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