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¡Si tienes 3 papas y 2 huevos! Las papas con cebolla son más sabrosas que la carne ¡TOP1!

Una sola sartén y pocos pasos para lograr una tortilla/rosti gigante: dorado intenso por fuera, corazón tierno y sabor bien casero.

Ideal para resolver la cena sin complicaciones y cortar en porciones generosas.

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Ingredientes (4 porciones)

  • 3 papas medianas (≈700 g)

  • 1 cebolla mediana

  • 2 huevos

  • 2–3 cucharadas de harina común o maicena (opcional, aporta firmeza)

  • Sal y pimienta

  • 3–4 cucharadas de aceite (podés sumar 1 cucharada de manteca al final)

Preparación

  1. Pelá y rallá las papas con rallador grueso. Ponelas en un repasador limpio y exprimí fuerte para quitar el exceso de agua.

  2. Rallá la cebolla o picala bien fina. Mezclala con las papas; salpimentá.

  3. Batí los huevos y agregalos a la mezcla. Si querés más cuerpo, incorporá la harina o maicena y uní hasta que todo se humedezca parejo.

  4. Calentá una sartén antiadherente de 24–26 cm a fuego medio con 2 cucharadas de aceite.

  5. Volcá la preparación, distribuí de manera uniforme y presioná con una espátula para compactar.

  6. Cociná 8–10 minutos a fuego medio/bajo sin mover. Los bordes tienen que dorarse y despegarse solos; el centro debe sentirse firme al tacto.

  7. Pasá una espátula por el contorno, cubrí con un plato grande, da vuelta y deslizá de nuevo a la sartén con 1–2 cucharadas extra de aceite.

  8. Cociná 6–8 minutos del segundo lado hasta lograr un dorado parejo. En el último minuto podés sumar la manteca para realzar color y sabor.

  9. Retirá, dejá reposar 5 minutos sobre una tabla y cortá en porciones. Serví tibia.

Consejos:

  • Elegí papas con buena cantidad de fécula: dan estructura y crocancia. Si usás variedades más acuosas, la maicena ayuda.

  • Exprimir bien es la clave. Podés hacerlo en tandas dentro de un colador o con un paño; cuanto menos agua, más corte firme.

  • Si al reposar aparece almidón en el fondo del bol, reincorporalo a la mezcla: liga sin necesidad de más harina.

  • Preferí cebolla rallada; se integra mejor y cocina parejo. Si te resulta fuerte, rehogala 2 minutos y enfriá antes de mezclar.

  • El diámetro de la sartén define el alto: en 24 cm queda gruesa y jugosa; en 28 cm, más fina y crocante.

  • Para evitar que se pegue, calentá bien la sartén antes de volcar la mezcla y no la muevas durante los primeros minutos.

  • El fuego medio/bajo cocina el interior sin quemar la base; si ves que dora muy rápido, bajá un punto.

  • Para una costra notable, compactá bien con la espátula y agregá un chorrito de aceite alrededor del borde a mitad de cocción.

  • El giro es más seguro con plato plano y seco; hacelo lejos del fuego y con guantes o repasador para no quemarte.

  • ¿Quedó pálida? Subí a fuego medio/alto 1–2 minutos finales por cada lado. ¿Muy oscura? Bajá el fuego y cubrí un momento.

Una receta sencilla y rendidora que siempre gusta.

Cortá, serví y disfrutá ese contraste de borde crocante con interior tierno y bien sabroso.

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