Tarta cremosa de naranja con base de almendras
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Tarta cremosa de naranja con base de almendras

Esta tarta combina una base crocante de almendras con un relleno suave, fresco y bien cremoso de naranja.

Tiene el equilibrio justo entre dulzor y sabor cítrico, y queda especialmente atractiva decorada con almendras tostadas y rodajas finas de fruta.

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Ingredientes

Para la base de almendras

  • 150 g de harina 0000
  • 120 g de almendras molidas
  • 80 g de avena arrollada fina
  • 90 g de azúcar
  • 120 g de manteca fría
  • 1 huevo
  • 1 pizca de sal
  • Ralladura de 1 naranja

Para el relleno cremoso de naranja

  • 400 ml de jugo de naranja recién exprimido y colado
  • 150 ml de leche
  • 4 yemas
  • 120 g de azúcar
  • 50 g de fécula de maíz
  • Ralladura fina de 1 naranja
  • 40 g de manteca
  • 100 ml de crema de leche

Para decorar

  • 1 naranja
  • 50 g de almendras fileteadas
  • Ralladura de naranja, cantidad necesaria

Preparación

  1. Precalentá el horno a 175 °C. Enmantecá un molde desmontable o una tartera de aproximadamente 24 cm de diámetro.
  2. Colocá en un bowl la harina, las almendras molidas, la avena, el azúcar y la pizca de sal. Mezclá hasta integrar los ingredientes secos.
  3. Agregá la manteca fría cortada en cubitos y trabajala con las puntas de los dedos hasta obtener una preparación similar a migas gruesas.
  4. Incorporá el huevo y la ralladura de naranja. Uní los ingredientes sin amasar demasiado, hasta formar una masa húmeda y compacta.
  5. Distribuí la preparación sobre la base y los bordes del molde. Presioná con los dedos o con el fondo de un vaso para conseguir una capa pareja.
  6. Llevá el molde a la heladera durante 20 minutos. Este descanso ayuda a que la base mantenga mejor su forma durante la cocción.
  7. Pinchá la superficie con un tenedor y cociná durante 20 a 25 minutos, hasta que los bordes estén dorados y el centro se vea firme.
  8. Retirá la base del horno y dejala enfriar completamente dentro del molde.
  9. Para preparar el relleno, colocá las yemas, el azúcar y la fécula de maíz en una cacerola. Mezclá con un batidor hasta obtener una preparación lisa.
  10. Agregá poco a poco el jugo de naranja y la leche, revolviendo constantemente para evitar que se formen grumos.
  11. Incorporá la ralladura y llevá la cacerola a fuego medio-bajo. Cociná sin dejar de revolver hasta que la crema espese y comience a burbujear suavemente.
  12. Continuá la cocción durante un minuto más para que la fécula pierda el sabor crudo. Retirá del fuego y agregá la manteca.
  13. Mezclá hasta que la manteca se derrita por completo. Cubrí la crema con film en contacto y dejala entibiar.
  14. Batí la crema de leche hasta que tome cuerpo, pero sin llegar a un punto demasiado firme.
  15. Cuando la preparación de naranja esté apenas tibia, incorporá la crema batida con movimientos suaves. Esto permitirá obtener un relleno más liviano y delicado.
  16. Volcá la crema sobre la base fría y emparejá la superficie con una espátula.
  17. Llevá la tarta a la heladera durante un mínimo de 5 horas. Para conseguir porciones más firmes y prolijas, conviene dejarla reposar hasta el día siguiente.
  18. Tostá las almendras fileteadas durante unos minutos en una sartén seca, moviéndolas para evitar que se quemen.
  19. Cortá la naranja en rodajas muy finas y secala suavemente con papel de cocina para retirar el exceso de jugo.
  20. Antes de servir, decorá los bordes con las rodajas de naranja, las almendras tostadas y un poco de ralladura fresca.

Tips y consejos

  • Colá el jugo para evitar que la pulpa altere la textura del relleno.
  • Usá solamente la parte naranja de la cáscara, ya que la zona blanca puede resultar amarga.
  • No dejes de revolver la crema durante la cocción para que no se pegue ni forme grumos.
  • La base debe estar completamente fría antes de agregar el relleno.
  • No batas demasiado la crema de leche; tiene que conservar una textura suave.
  • Secá las rodajas utilizadas para decorar, porque el exceso de jugo puede humedecer la superficie.
  • Para un sabor más intenso, agregá unas gotas de esencia de vainilla al relleno.
  • Se conserva hasta 3 días en la heladera, bien cubierta.

La base queda crocante y ligeramente tostada, mientras que el centro conserva una consistencia cremosa y un aroma fresco a naranja.

Las almendras aportan textura y completan una tarta sencilla, elegante y muy tentadora.

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