Una receta simple y rendidora, perfecta para lograr tortitas suaves por dentro y bien doradas por fuera.
La manzana aporta humedad y un sabor natural que combina perfecto con el yogur. Ideales para una merienda distinta o un desayuno que realmente vale la pena.

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Ingredientes
- 2 manzanas medianas
- 2 huevos
- 200 g de yogur natural
- 150 g de harina 000
- 50 g de azúcar
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- Manteca o aceite para cocinar
- Azúcar impalpable para espolvorear
Preparación
- Pelar las manzanas y rallarlas o cortarlas en cubos muy chicos. Si tienen mucho jugo, escurrir ligeramente para que la mezcla no quede demasiado líquida.
- En un bowl, batir los huevos con el azúcar hasta integrar bien. No hace falta llegar a punto letra, solo que quede homogéneo.
- Agregar el yogur y la esencia de vainilla, mezclando hasta lograr una preparación cremosa.
- Incorporar la harina, el polvo de hornear y la pizca de sal. Integrar sin batir de más para mantener una textura aireada.
- Sumar la manzana y mezclar suavemente. La masa debe quedar espesa, pero manejable con cuchara.
- Calentar una sartén a fuego medio con un poco de manteca o aceite.
- Colocar porciones de masa con cuchara formando tortitas pequeñas. No las aplastes demasiado.
- Cocinar unos 2 a 3 minutos por lado, hasta que estén bien doradas y cocidas por dentro. Ajustar el fuego si se doran muy rápido.
- Retirar y colocar sobre papel absorbente si es necesario.
- Servir apiladas, espolvoreadas con azúcar impalpable y, si querés, con una cucharada de yogur o crema por encima o incluso bañarlas en miel o caramelo.
Consejos:
- Usar manzanas firmes ayuda a que mantengan textura durante la cocción y no se desarmen dentro de la masa.
- Si querés más sabor, podés sumar una pizca de canela o ralladura de limón, que combina muy bien con la manzana.
- El punto de la masa es clave: si queda muy líquida, agregá un poco más de harina; si está muy espesa, podés sumar una cucharada de yogur.
- Cocinarlas a fuego medio-bajo es lo ideal para que se hagan bien por dentro sin quemarse por fuera.
- No las hagas demasiado grandes, porque eso dificulta que se cocinen parejo.
- Podés prepararlas con anticipación y recalentarlas unos minutos en sartén o horno suave.
- Funcionan muy bien para freezar: separalas con papel y guardalas en bolsas herméticas.
- Para una versión más liviana, podés usar yogur descremado sin problema.
- Si querés que queden más infladas, dejá reposar la mezcla 10 minutos antes de cocinarlas.
- También se pueden servir con miel, dulce o frutas frescas para variar el resultado.
Quedan suaves, húmedas y con un dorado perfecto que las hace irresistibles desde el primer bocado.
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