Este budín es de esos clásicos que salen bien siempre: miga suave, aroma a vainilla y una textura bien esponjosa.
La receta es muy simple porque se mide con tazas y no necesita técnicas complicadas.

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Ideal para la merienda o para acompañar un café.
Ingredientes
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1 taza de azúcar
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1 taza de leche
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1 taza de harina leudante
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2 huevos
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1/3 taza de aceite
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1 cucharadita de esencia de vainilla
Opcional
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Ralladura de limón
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Chips de chocolate
Para terminar
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Azúcar impalpable para espolvorear (opcional)
Preparación
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Prendé el horno a 170–180 °C y enmantecá un molde de budín inglés o forralo con papel manteca para desmoldar fácilmente.
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En un bowl grande colocá los huevos junto con el azúcar y batí durante 2 a 3 minutos hasta que la mezcla se vea más clara y ligeramente espumosa.
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Agregá el aceite, la leche y la esencia de vainilla. Mezclá bien hasta integrar todos los ingredientes líquidos.
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Incorporá la harina leudante de a poco mientras mezclás con espátula o batidor de mano, evitando que se formen grumos.
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Si querés darle un toque extra de sabor, agregá un poco de ralladura de limón o algunos chips de chocolate y mezclá suavemente.
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Volcá la preparación en el molde y emparejá la superficie.
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Llevá al horno durante aproximadamente 40 a 50 minutos, hasta que al pinchar el centro con un palillo salga seco.
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Retirá del horno y dejá enfriar unos minutos antes de desmoldar.
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Una vez frío, espolvoreá azúcar impalpable por encima para darle ese toque clásico.
Tips y consejos:
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Usar huevos a temperatura ambiente ayuda a que el budín quede más aireado.
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No mezcles demasiado después de agregar la harina para mantener la miga liviana.
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Si tu horno es fuerte, podés cubrir el budín con papel aluminio en los últimos minutos para evitar que se dore de más.
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La ralladura de limón realza mucho el sabor de la vainilla sin taparlo.
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Guardado en un recipiente cerrado, este budín se mantiene tierno durante varios días.
Es un budín simple, húmedo y muy aromático, perfecto para una merienda casera.
Además, al ser una receta de tazas, es fácil de recordar y de preparar en cualquier momento.
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