Un postre suave y delicado que combina la cremosidad del queso con un toque tropical irresistible gracias al ananá y el coco.
La mezcla logra un equilibrio perfecto entre dulzor y frescura en cada bocado. Ideal para servir bien frío y disfrutar en cualquier momento sin necesidad de preparaciones complicadas.

Te recomendamos: Budín de mandarina casero con cobertura de chocolate
Ingredientes
- 500 g de queso crema
- 1 lata de leche condensada (aprox. 400 g)
- 1 lata de leche evaporada (o 350 ml de leche común)
- 4 huevos
- 1 taza de azúcar (para el caramelo)
- 4 rodajas de ananá en almíbar (2 para la mezcla y 2 para decorar)
- 1/2 taza de jugo de ananá (de la lata)
- 3/4 taza de coco rallado
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 cereza al marrasquino (opcional)
Preparación
- Colocá el azúcar en una sartén a fuego medio y dejá que se derrita lentamente hasta formar un caramelo dorado, cuidando que no se queme.
- Volcá el caramelo en un molde para flan y movelo para cubrir bien toda la base. Reservá.
- En una licuadora, colocá el queso crema, la leche condensada, la leche evaporada o común, los huevos, la esencia de vainilla y el jugo de ananá.
- Agregá 2 rodajas de ananá cortadas en trozos y procesá todo hasta lograr una mezcla bien lisa.
- Incorporá el coco rallado y mezclá suavemente para distribuirlo de manera pareja en toda la preparación.
- Verté la mezcla en el molde acaramelado.
- Llevá a horno precalentado a 160°C a baño María, colocando el molde dentro de una fuente con agua caliente.
- Cociná durante 50 a 60 minutos, o hasta que al insertar un cuchillo en el centro salga limpio.
- Retirá del horno y dejá enfriar a temperatura ambiente antes de llevarlo a la heladera por al menos 4 horas.
- Para desmoldar, pasá un cuchillo por los bordes y giralo con cuidado sobre un plato.
- Decorá con las rodajas de ananá restantes, coco rallado y la cereza en el centro.
Consejos:
- Para que el sabor del ananá se sienta realmente en el flan, es clave incorporar tanto la fruta como el jugo dentro de la mezcla. Esto potencia el perfil tropical y evita que quede solo como decoración.
- Si querés una textura más intensa y con pequeños trocitos, podés no licuar completamente el ananá y dejar algunos pedacitos más grandes dentro de la preparación.
- El coco rallado fino se integra mejor, pero si usás uno más grueso, vas a lograr una textura más interesante y marcada en cada porción.
- Es importante escurrir bien las rodajas de ananá antes de usarlas, especialmente las que van dentro de la mezcla, para no agregar líquido de más que pueda afectar la cocción.
- El baño María debe tener agua caliente pero no hirviendo, y es recomendable cubrir el molde con papel aluminio para una cocción más pareja y sin grietas.
- Para un sabor más profundo, podés tostar ligeramente el coco antes de agregarlo, lo que realza mucho el aroma final del postre.
- Si el flan queda muy firme, es posible que se haya pasado de cocción; lo ideal es retirarlo cuando todavía tiene un leve movimiento en el centro.
- Dejarlo reposar varias horas en frío mejora muchísimo la textura y hace que los sabores se asienten mejor.
Un postre clásico con un giro tropical que queda cremoso, fresco y muy tentador en cada porción.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra