La salsa filetto es una de las preparaciones más prácticas para acompañar pastas, ñoquis o pastas rellenas.
Se hace con tomate, ajo y pocos condimentos, pero el resultado queda aromático, suave y lleno de sabor.

Te recomendamos: Cómo hacer locro: la receta de la abuela para que salga bien espeso y sabroso
La clave está en cocinarla lo justo para que tome cuerpo sin perder ese gusto fresco tan característico.
Ingredientes
- 800 g de tomate triturado o tomate perita en conserva
- 3 cucharadas de aceite de oliva o aceite común
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla chica, opcional
- 1 cucharadita de orégano
- 6 hojas de albahaca fresca
- 1 pizca de azúcar, opcional
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- 1/2 taza de agua caliente, solo si hace falta
- 1 cucharada de perejil picado, opcional
Preparación
- Pelá los dientes de ajo y picalos bien chicos. Si vas a usar cebolla, picala también lo más fina posible para que se integre bien en la salsa y no queden pedazos grandes.
- Colocá el aceite en una olla o sartén profunda y llevá a fuego medio. Agregá el ajo y cocinalo apenas unos segundos, solo hasta que empiece a soltar aroma. No lo dejes dorar demasiado porque puede ponerse amargo.
- Si decidís usar cebolla, agregala después del ajo y cocinala hasta que quede transparente. Este paso le da un sabor más suave y apenas dulce a la salsa, aunque la versión más simple puede hacerse solo con ajo y tomate.
- Sumá el tomate triturado o los tomates perita previamente picados. Mezclá bien para levantar todo el sabor del fondo de la olla.
- Condimentá con sal, pimienta, orégano y una pizca de azúcar si el tomate está muy ácido. La cantidad de azúcar debe ser mínima: no tiene que endulzar la salsa, solo equilibrar.
- Cociná a fuego medio-bajo durante 20 a 25 minutos, revolviendo cada tanto. La salsa debe espesar un poco, pero sin quedar pesada. Si se reduce demasiado, agregá un chorrito de agua caliente.
- Cuando la salsa tenga buena textura, apagá el fuego y sumá las hojas de albahaca fresca. También podés agregar un poco de perejil picado si querés darle un toque más aromático.
- Dejala reposar unos minutos antes de usarla. Después podés mezclarla directamente con la pasta recién cocida o servirla por encima.
Tips y consejos:
- Para una salsa más rústica, usá tomates perita en conserva y aplastalos apenas con cuchara durante la cocción.
- Si querés una textura más lisa, usá tomate triturado o pasá la salsa por mixer unos segundos.
- No cocines la albahaca desde el principio. Conviene agregarla al final para que conserve mejor su aroma.
- La salsa filetto no necesita una cocción larga. Su gracia está en quedar fresca, liviana y bien roja.
- Si la vas a usar con pastas rellenas, no la cargues demasiado de condimentos para que no tape el sabor del relleno.
Esta salsa filetto queda simple, aromática y perfecta para resolver una comida casera con pocos ingredientes.
Con tomate, ajo y una cocción breve, se logra una salsa suave, rica y muy fácil de adaptar a distintas pastas.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra