Cómo hacer pancitos chips caseros bien esponjosos
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Cómo hacer pancitos chips caseros bien esponjosos

Estos pancitos chips quedan suaves, livianos y con una miga tierna, ideales para preparar en cantidad y usar en distintas comidas.

La masa lleva un toque apenas dulce, lo que ayuda a lograr ese sabor clásico de panadería.

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La clave está en respetar los descansos, formar piezas parejas y pincelarlas para que salgan doradas y brillantes.

Ingredientes

  • 500 g de harina 000 o 0000
  • 10 g de levadura seca o 25 g de levadura fresca
  • 250 ml de leche tibia
  • 50 g de azúcar
  • 1 huevo
  • 60 g de manteca blanda
  • 10 g de sal
  • 1 cda de miel o extracto de malta, opcional

Para pincelar:

  • 1 yema
  • 1 cda de leche
  • 1 pizca de azúcar

Preparación

  1. Colocá la leche tibia en un bol y agregá la levadura junto con una cucharadita del azúcar. Mezclá y dejá reposar 10 minutos, hasta que se forme una espuma suave en la superficie.
  2. En un bol grande, poné la harina y hacé un hueco en el centro. Agregá el azúcar restante, el huevo, la miel o extracto de malta si vas a usar, y la mezcla de leche con levadura.
  3. Empezá a unir los ingredientes desde el centro hacia afuera. Cuando la masa empiece a formarse, agregá la sal por los bordes para que no toque directamente la levadura al principio.
  4. Pasá la masa a la mesada y amasá durante unos minutos. Incorporá la manteca blanda de a poco, mientras seguís amasando. Al principio puede parecer pegajosa, pero con el trabajo se vuelve lisa, suave y elástica.
  5. Amasá durante 10 a 12 minutos, hasta que la masa quede bien pareja. Formá un bollo, colocálo en un bol apenas aceitado, cubrilo con un repasador limpio y dejalo leudar hasta que duplique su tamaño.
  6. Una vez que la masa haya levado, pasala a la mesada y desgasificá suavemente con las manos. Dividila en porciones de 25 a 30 g para lograr pancitos chicos y parejos.
  7. Bollá cada porción con la mano, dándole forma ovalada y prolija. La idea es que queden como pequeños panes de copetín, altos y suaves, todos de tamaño similar.
  8. Acomodá los pancitos en una placa enmantecada o con papel manteca, dejando un poco de espacio entre cada uno. Cubrilos nuevamente y dejalos leudar hasta que se vean más inflados y livianos.
  9. Mezclá la yema con la leche y la pizca de azúcar. Pincelá cada pancito con cuidado, sin aplastarlos, para que después queden bien dorados y brillantes.
  10. Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 15 a 18 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y la base apenas tome color.
  11. Retiralos del horno y dejalos enfriar sobre una rejilla o una tabla. Si querés que la corteza quede más tierna, podés cubrirlos con un repasador limpio durante unos minutos después de sacarlos.

Tips y consejos:

  • La leche tiene que estar tibia, no caliente. Si está demasiado caliente puede afectar la levadura y hacer que la masa no leve bien.
  • La manteca debe estar blanda, no derretida. Así se integra mejor y ayuda a que la miga quede más suave.
  • No agregues harina de más durante el amasado. La masa puede sentirse un poco húmeda al principio, pero con el trabajo toma cuerpo.
  • Para que salgan todos parejos, pesá las porciones antes de formar los pancitos. Entre 25 y 30 g es un tamaño muy cómodo para chips.
  • El segundo levado es muy importante. Si entran al horno sin haber descansado lo suficiente, pueden quedar más compactos.
  • Pincelalos con suavidad. Si hacés demasiada presión, se pueden bajar y perder volumen.
  • Para una superficie más brillante, la mezcla de yema, leche y una pizca de azúcar funciona muy bien. También podés pincelarlos una segunda vez apenas antes de hornear.
  • Se pueden usar para rellenar con jamón y queso, pollo, fiambres, queso crema, verduras o preparaciones dulces. También quedan muy bien solos, recién hechos.

Estos pancitos chips quedan tiernos, esponjosos y con ese dorado parejo tan característico.

Son rendidores, fáciles de adaptar a distintos rellenos y perfectos para preparar una buena cantidad en casa.

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