Las croquetas de papa rellenas son una receta salada fácil, rendidora y muy tentadora, ideal para una picada, una cena simple o para aprovechar papas que ya tenés en casa.
Quedan doradas por fuera, suaves por dentro y con un centro cremoso de jamón y queso que se luce al partirlas.

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Ingredientes
Para la masa de papa:
- 800 gr de papas
- 1 huevo
- 3 cdas de queso rallado
- 2 cdas de harina
- 1 cda de perejil picado opcional
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- Nuez moscada opcional
Para el relleno:
- 150 gr de jamón cocido
- 200 gr de queso mozzarella o queso cremoso firme
Para rebozar:
- 2 huevos
- 1 taza de harina
- 2 tazas de pan rallado
- Sal y pimienta a gusto
Para cocinar:
- Aceite para freír
Preparación
- Pelá las papas, cortalas en trozos parejos y cocinalas en agua con sal hasta que estén bien tiernas.
- Escurrilas muy bien y pisalas en caliente hasta formar un puré liso. Dejá entibiar unos minutos para que pierda vapor y no quede aguado.
- Agregá el huevo, el queso rallado, la harina, el perejil picado, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada si querés darle más sabor.
- Mezclá hasta obtener una masa de papa firme y fácil de manejar. Si está muy blanda, sumá apenas un poco más de harina, pero sin excederte para que no queden pesadas.
- Cortá el jamón en cubitos o tiritas chicas y el queso en bastones o cubos. Conviene usar un queso firme para que no se escape tan rápido durante la cocción.
- Tomá una porción de masa de papa con las manos apenas húmedas. Aplastala formando un disco, colocá en el centro un poco de jamón y queso, y cerrá dando forma ovalada.
- Repetí el proceso con toda la mezcla, cuidando que el relleno quede bien cubierto para evitar que se salga al freír.
- Pasá cada croqueta primero por harina, después por huevo batido con sal y pimienta, y por último por pan rallado. Para una capa más crocante, podés repetir huevo y pan rallado una segunda vez.
- Llevá las croquetas a la heladera durante 20 a 30 minutos antes de cocinarlas. Este descanso ayuda a que mantengan mejor la forma.
- Calentá abundante aceite en una sartén u olla. Freí las croquetas de a pocas por vez, girándolas con cuidado, hasta que estén doradas y parejas por todos lados.
- Retiralas sobre papel absorbente y dejalas reposar un par de minutos antes de servir. Quedan perfectas con salsa de tomate casera, mayonesa de ajo o una ensalada simple.
Tips y consejos:
- El puré debe quedar bien seco para que las croquetas no se abran ni absorban demasiado aceite. Después de escurrir las papas, podés dejarlas unos minutos en la olla caliente apagada para que pierdan el exceso de humedad.
- No conviene agregar demasiada harina a la mezcla. La harina ayuda a dar firmeza, pero si te pasás, las croquetas pueden quedar pesadas y perder esa textura suave de papa que las hace más ricas.
- El queso ideal es uno que derrita bien, pero que tenga cuerpo. La mozzarella firme o el queso cremoso bien frío funcionan muy bien. Si usás un queso demasiado blando, puede escaparse durante la fritura.
- Para que el relleno quede bien centrado, formá primero un disco de papa, poné el jamón y el queso en el medio, y cerrá desde los bordes hacia el centro. Después rodá la croqueta suavemente entre las manos para sellarla.
- El doble rebozado es útil si querés una croqueta más crocante y segura. También ayuda a que el queso no se escape tan fácil, especialmente si las vas a freír.
- El aceite tiene que estar caliente, pero no humeante. Si está frío, las croquetas absorben grasa y se ablandan; si está demasiado fuerte, se doran por fuera antes de calentarse bien por dentro.
- No llenes demasiado la sartén. Freí pocas croquetas por tanda para mantener la temperatura del aceite y lograr un dorado parejo.
- También podés hacerlas al horno. Colocalas en una placa aceitada, rocialas con un poco de aceite y cocinalas a 200 °C hasta que estén doradas, girándolas a mitad de cocción. No quedan tan crocantes como fritas, pero sí más livianas.
- Se pueden preparar con anticipación y guardar en la heladera ya armadas y rebozadas durante varias horas. También se pueden congelar crudas, separadas en una bandeja, y después guardar en bolsa o recipiente.
- Si las cocinás congeladas, no hace falta descongelarlas antes. Freílas directamente a temperatura media para que se doren por fuera y el relleno llegue a calentarse bien.
Estas croquetas de papa quedan doradas, crocantes y con un relleno bien cremoso.
Son una receta simple, económica y muy rendidora para preparar algo salado que siempre gusta.
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