Estas albóndigas de pollo quedan tiernas y jugosas, acompañadas por una salsa cremosa de mostaza con mucho sabor.
Son una opción ideal para servir con puré, arroz, papas al horno o vegetales y resolver un almuerzo completo.

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Ingredientes
Para las albóndigas
- 600 g de pollo picado
- 1 huevo
- 4 cucharadas de pan rallado
- 2 cucharadas de queso rallado
- 1 diente de ajo picado
- 2 cucharadas de perejil fresco picado
- Sal a gusto
- Pimienta negra a gusto
- 1 cucharada de aceite
Para la salsa
- 1 cebolla pequeña
- 1 cucharada de manteca
- 200 ml de crema de leche
- 2 cucharadas de mostaza
- 100 ml de caldo de pollo
- 1 cucharadita de mostaza en grano, opcional
- Pimienta negra a gusto
- Perejil fresco para terminar
Preparación
- Colocá el pollo picado en un bowl amplio. Agregá el huevo, el pan rallado, el queso rallado, el ajo, el perejil, sal y pimienta.
- Mezclá con las manos hasta integrar todos los ingredientes, evitando trabajar demasiado la preparación para que las albóndigas queden tiernas.
- Tomá pequeñas porciones y formá bolitas de tamaño similar con las manos apenas humedecidas.
- Calentá una sartén amplia con el aceite a fuego medio.
- Colocá las albóndigas y dorálas de todos lados. No es necesario cocinarlas por completo en este momento, ya que terminarán de hacerse dentro de la salsa.
- Retiralas de la sartén y reservá.
- En la misma sartén, agregá la manteca y la cebolla bien picada. Cociná a fuego bajo hasta que quede tierna y transparente.
- Incorporá el caldo de pollo y mezclá, raspando suavemente el fondo para recuperar todo el sabor que quedó de la cocción.
- Añadí la crema de leche y la mostaza. Si querés un sabor más intenso y una textura diferente, agregá también la mostaza en grano.
- Mezclá bien y cociná durante 2 o 3 minutos a fuego bajo, sin dejar que la salsa hierva con fuerza.
- Volvé a colocar las albóndigas dentro de la sartén.
- Cociná durante aproximadamente 10 minutos a fuego bajo, girándolas de vez en cuando para que queden bien cubiertas con la salsa.
- Si la preparación se espesa demasiado, agregá unas cucharadas de caldo o agua caliente.
- Probá y ajustá la sal y la pimienta si fuera necesario.
- Retirá del fuego cuando las albóndigas estén completamente cocidas y la salsa haya tomado una consistencia cremosa.
- Terminá con perejil fresco picado por encima y serví bien caliente.
Tips y consejos
- Usá el pollo bien frío para que resulte más fácil formar las albóndigas.
- No agregues demasiado pan rallado, porque podría hacer que queden secas.
- Si la mezcla queda muy blanda, dejala reposar 15 minutos en la heladera antes de formar las bolitas.
- Dorar las albóndigas antes de incorporar la salsa ayuda a intensificar el sabor.
- Cociná la crema siempre a fuego bajo para evitar que se corte.
- Podés usar una mostaza suave o una más intensa, según el resultado que busques.
- Si querés una salsa más abundante, aumentá ligeramente la cantidad de crema y caldo.
- Quedan muy bien acompañadas con puré de papas, arroz blanco, papas rústicas o vegetales salteados.
Servidas recién hechas, las albóndigas quedan suaves por dentro y completamente envueltas en una salsa cremosa y sabrosa, ideal para acompañar con una guarnición que aproveche bien cada cucharada.
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