Estas canastitas son ideales si buscás un postre chico, prolijo y muy tentador.
La base queda dorada y crocante, mientras que la crema pastelera es suave, firme y con ese brillo que las hace irresistibles. Son simples, pero quedan con un resultado espectacular.

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Ingredientes
Para la base:
- 1 tapa de masa para tarta o masa de hojaldre
- 1 cucharada de manteca derretida
- 1 cucharada de azúcar
Para la crema pastelera:
- 500 ml de leche
- 4 yemas
- 100 g de azúcar
- 40 g de maicena
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Para terminar:
- Azúcar impalpable
- Opcional: un poco de chocolate rallado o vainilla
Preparación
- Cortá la masa en círculos y colocalos dentro de moldes de muffins para formar las canastitas.
- Pintá apenas con manteca derretida y espolvoreá un poco de azúcar para que queden bien doradas.
- Llevá a horno medio (180°C) durante 10 a 15 minutos hasta que estén firmes y con buen color. Retirá y dejá enfriar.
- Calentá la leche en una olla hasta que esté bien caliente, sin que llegue a hervir fuerte.
- En un bowl, mezclá las yemas con el azúcar hasta integrar bien.
- Agregá la maicena y mezclá hasta que quede una preparación lisa.
- Incorporá de a poco la leche caliente, mezclando constantemente.
- Volvé a llevar la mezcla a la olla y cociná a fuego medio, revolviendo sin parar.
- Cuando espese y tenga una textura cremosa firme, retirá del fuego y agregá la vainilla.
- Pasá la crema a un recipiente y cubrí con film en contacto. Dejá enfriar completamente.
- Colocá la crema en una manga pastelera.
- Rellená cada canastita haciendo un copo en forma de espiral, bien alto y prolijo.
- Terminá con una pizca de azúcar impalpable por arriba.
Tips y consejos:
- La crema tiene que estar bien firme: ese es el secreto para que mantenga la forma del copo. Si está muy blanda, no va a quedar como en la imagen.
- Film en contacto siempre: evita que se forme una capa seca arriba y mantiene la textura lisa.
- No rellenes en caliente: la crema fría ayuda a que la base se mantenga crocante.
- La masa bien dorada: ese color es clave para que se vea apetitoso y tenga buena textura al morder.
- Usá manga pastelera: es lo que te va a dar ese efecto prolijo y atractivo.
- No escatimes en el relleno: el copo tiene que ser generoso, eso hace toda la diferencia visual.
- Para más brillo: podés mezclar apenas la crema antes de usarla para que quede más sedosa.
- Se consumen mejor en el día: así la base sigue crocante y la crema en su punto perfecto.
- Podés variar: agregando un poquito de dulce de leche o chocolate en el fondo antes de la crema.
- Presentación simple: cuanto más limpio el plato, más se destaca la crema y el dorado de la masa.
Son fáciles, rápidas y con un resultado que entra por los ojos desde el primer momento.
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