Este cheesecake de café queda cremoso, suave y con un sabor intenso pero equilibrado.
La base de chocolate combina muy bien con el relleno de café y le da un contraste perfecto al corte.

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Es una receta ideal para servir como postre especial, con una presentación elegante y muy tentadora.
Ingredientes
Para la base:
- 200 g de galletitas de chocolate
- 80 g de manteca derretida
- 1 cda de cacao amargo, opcional
Para el relleno:
- 500 g de queso crema firme
- 200 ml de crema de leche
- 150 g de azúcar
- 3 huevos
- 2 cdas de café instantáneo
- 3 cdas de agua caliente
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 cda de maicena
Para decorar:
- Cacao amargo
- Chocolate rallado o rulos de chocolate
- Granos de café, opcional
Preparación
- Triturá las galletitas de chocolate hasta que queden bien molidas. Podés hacerlo con procesadora o colocándolas en una bolsa y aplastándolas con un palo de amasar.
- Mezclá las galletitas trituradas con la manteca derretida y, si querés un sabor más intenso, agregá 1 cda de cacao amargo. Tiene que quedar una mezcla húmeda, parecida a arena mojada.
- Colocá la preparación en la base de un molde desmontable de 20 o 22 cm. Presioná bien con una cuchara para formar una capa pareja y compacta. Llevá a la heladera mientras preparás el relleno.
- Disolvé el café instantáneo en el agua caliente y dejalo entibiar. Es importante que no esté hirviendo al momento de sumarlo al relleno, para que se integre bien sin alterar la textura.
- En un bowl grande, colocá el queso crema con el azúcar y mezclá hasta que quede suave. No hace falta batir demasiado; solo hay que lograr una crema pareja y sin grumos.
- Agregá la crema de leche, la esencia de vainilla y el café disuelto. Mezclá nuevamente hasta que el color quede uniforme y el aroma a café se reparta bien en toda la preparación.
- Sumá los huevos de a uno, mezclando después de cada incorporación. Hacelo con movimientos suaves para no agregar demasiado aire, ya que eso ayuda a que el cheesecake quede más parejo al cocinarse.
- Incorporá la maicena y mezclá hasta integrar. Este ingrediente ayuda a darle cuerpo al relleno y permite que la textura quede cremosa pero firme al cortar.
- Volcá el relleno sobre la base de galletitas y emparejá la superficie con una espátula. Golpeá suavemente el molde contra la mesada para quitar burbujas grandes.
- Cociná en horno precalentado a 160 °C durante 45 a 55 minutos. El centro debe quedar apenas tembloroso, pero los bordes firmes. Después apagá el horno y dejá el cheesecake adentro con la puerta entreabierta durante 20 minutos.
- Retirá, dejá enfriar y luego llevá a la heladera durante varias horas para que tome buena consistencia. Lo ideal es prepararlo con tiempo para que el corte salga prolijo.
- Antes de servir, decorá con cacao amargo espolvoreado, chocolate rallado, rulos de chocolate o algunos granos de café. Cortá porciones con un cuchillo limpio para que se luzcan bien la base y el relleno.
Tips y consejos:
- Usá queso crema firme para que el cheesecake mantenga buena estructura.
- No batas de más después de agregar los huevos, así evitás que se formen grietas grandes en la superficie.
- Si querés un sabor más marcado, podés sumar media cda extra de café instantáneo.
- La base de chocolate queda mejor si está bien compactada antes de agregar el relleno.
- Para una textura más cremosa, cocinalo a temperatura baja y evitá abrir el horno durante la cocción.
- Si lo querés más vistoso, decoralo justo antes de servir con chocolate rallado y cacao.
Este cheesecake de café queda elegante, cremoso y con un sabor profundo que combina muy bien con la base de chocolate.
Es un postre ideal para cortar en porciones generosas y servir con una taza de café o después de una comida especial.
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