Un postre frío, cremoso y con capas bien marcadas, ideal para preparar con anticipación.
El café aporta intensidad, las vainillas quedan suaves después del reposo y la crema consigue una textura firme y untuosa que mantiene muy bien cada porción al momento de servir.

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Ingredientes
- 400 gr de vainillas
- 300 ml de café fuerte
- 500 gr de dulce de leche
- 400 gr de queso crema
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 2 cdas de cacao amargo
- 80 gr de chocolate semiamargo rallado
Preparación
- Preparar el café y dejarlo enfriar por completo.
- Colocar el dulce de leche en un recipiente amplio y agregar el queso crema.
- Incorporar la esencia de vainilla y mezclar hasta obtener una preparación lisa, cremosa y uniforme.
- Cubrir la base de una fuente rectangular con una capa muy fina de crema.
- Humedecer las vainillas rápidamente en el café frío, sin dejarlas sumergidas para evitar que pierdan la forma.
- Acomodarlas una junto a otra hasta cubrir toda la base de la fuente.
- Distribuir una capa generosa de crema y alisar con una espátula.
- Colocar encima una nueva capa de vainillas previamente pasadas por café.
- Volver a cubrir con crema y repetir el procedimiento hasta completar la fuente.
- Finalizar con una capa abundante de crema, procurando que toda la superficie quede cubierta.
- Espolvorear ligeramente con cacao amargo.
- Agregar el chocolate rallado por encima, distribuyéndolo de manera irregular.
- Cubrir la fuente y llevar a la heladera durante un mínimo de 6 horas.
- Para conseguir una textura más firme y un sabor más integrado, dejarlo refrigerado hasta el día siguiente.
- Cortar porciones con un cuchillo limpio y servir directamente frío.
Tips y consejos
- Utilizar un café intenso ayuda a equilibrar el dulzor de la preparación.
- Las vainillas solamente necesitan un contacto breve con el café.
- Si se humedecen demasiado, pueden romperse durante el armado.
- Conviene utilizar dulce de leche de consistencia firme para obtener una crema con mejor cuerpo.
- Mezclar el queso crema y el dulce de leche hasta que no queden diferencias de textura.
- Es importante repartir una cantidad similar de crema entre las diferentes capas.
- Un buen tiempo de refrigeración permite que el postre se corte con mayor facilidad.
- El cacao amargo ayuda a contrastar el dulzor sin agregar más azúcar.
- El chocolate rallado puede colocarse justo antes de servir para conservar mejor su textura.
- Mantener refrigerado hasta el momento de llevarlo a la mesa.
Después del reposo, las capas quedan suaves pero bien definidas, con una crema firme y sedosa, el aroma del café presente en las vainillas y una cubierta de cacao y chocolate que completa el postre.
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