Cómo hacer Tortitas Mendocinas
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Cómo hacer Tortitas Mendocinas

Las tortitas mendocinas son una preparación clásica de panadería, con una miga tierna y una superficie apenas dorada.

Su textura queda entre un pan suave y una masa más compacta, ideal para acompañar el mate, el café o una picada sencilla.

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Se preparan con pocos ingredientes y tienen ese aspecto casero que las vuelve muy tentadoras.

Ingredientes

  • 500 gr de harina 000
  • 20 gr de levadura fresca
  • 200 ml de agua tibia
  • 100 gr de grasa vacuna
  • 1 cdita de azúcar
  • 10 gr de sal
  • 2 cdas de aceite

Preparación

  1. Colocar la levadura en un recipiente pequeño junto con el azúcar y parte del agua tibia.
  2. Mezclar suavemente y dejar reposar unos minutos hasta que comience a activarse.
  3. Colocar la harina en un recipiente amplio y agregar la sal.
  4. Incorporar la grasa a temperatura ambiente y trabajarla con las manos hasta que quede bien distribuida.
  5. Agregar la mezcla de levadura y comenzar a integrar.
  6. Incorporar el resto del agua poco a poco hasta formar una masa suave.
  7. Amasar durante varios minutos hasta que quede lisa y uniforme.
  8. Formar un bollo, cubrirlo y dejarlo descansar hasta que aumente ligeramente su volumen.
  9. Dividir la masa en porciones similares.
  10. Formar bollitos y luego aplastarlos suavemente con la palma de la mano hasta obtener discos gruesos.
  11. Acomodarlos sobre una placa ligeramente aceitada o cubierta con papel manteca.
  12. Pinchar la superficie de cada tortita con un tenedor, sin atravesarlas completamente.
  13. Dejar reposar nuevamente durante unos 15 minutos.
  14. Llevar a horno precalentado a 200 °C.
  15. Cocinar durante aproximadamente 15 a 20 minutos, hasta que estén apenas doradas.
  16. Retirar del horno y dejar entibiar antes de servir.

Tips y consejos

  • La grasa debe estar blanda para que se integre mejor con la harina.
  • No conviene agregar toda el agua de una sola vez, porque la cantidad puede variar según la harina.
  • La masa debe quedar suave, pero sin pegarse demasiado a las manos.
  • No hay que dejarlas demasiado finas; parte de su textura característica está en mantener cierto grosor.
  • Los pinchazos con tenedor ayudan a controlar cuánto se inflan durante el horneado.
  • Conviene retirarlas cuando estén apenas doradas para que no pierdan ternura.
  • Se pueden comer tibias o frías.
  • Guardadas en un recipiente bien cerrado, se mantienen tiernas durante uno o dos días.

El resultado son tortitas suaves, levemente doradas y con una textura muy agradable, perfectas para acompañar una bebida caliente o servir como parte de una mesa salada.

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