Esta conserva de queso es una opción práctica y muy sabrosa para tener siempre algo listo en la heladera.
Los cubos quedan firmes, bien impregnados de aceite y condimentos, logrando un sabor intenso con el paso de las horas.

Te recomendamos: Cómo hacer papas acordeón bien doradas con manteca y hierbas
Es ideal para picadas, entradas o para sumar a ensaladas.
Ingredientes
- 400 g de queso firme (tipo queso fresco, pategrás suave o similar)
- 300 a 400 ml de aceite (puede ser mezcla de oliva y girasol)
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1 cucharadita de ají molido (opcional)
- 1 cucharadita de pimienta en grano o molida
- 1 diente de ajo
- 1 hoja de laurel (opcional)
- Sal (solo si el queso no es salado)
Preparación
- Cortá el queso en cubos medianos, tratando de que todos tengan un tamaño parejo para una mejor presentación y conservación.
- Si el queso tiene humedad en la superficie, secalo suavemente con papel de cocina. Esto ayuda a que el aceite se mantenga limpio y el sabor sea más intenso.
- Pelá el ajo y cortalo en láminas finas o dejalo entero si preferís un sabor más suave.
- En un frasco de vidrio limpio y seco, colocá una primera capa de queso.
- Sumá parte de las hierbas, el ajo y los condimentos. Repetí el proceso en capas hasta completar el frasco.
- Una vez lleno, volcá el aceite hasta cubrir completamente todos los cubos. Es fundamental que no quede queso expuesto al aire.
- Cerrá bien el frasco y llevá a la heladera. Dejá reposar al menos 24 horas antes de consumir para que el queso absorba bien los sabores.
¿Cuánto duran?
- Esta preparación debe conservarse siempre en la heladera.
- El queso tiene que estar completamente cubierto por aceite en todo momento.
- Se recomienda consumir dentro de los 5 a 7 días para mantener buen sabor y textura.
- A medida que pasan los días, el sabor se intensifica, pero no conviene dejarlo demasiado tiempo.
Consejos:
- Elegí un queso firme que no se desarme fácilmente, así los cubos mantienen su forma.
- Podés variar las hierbas según tu gusto: tomillo, romero o incluso un toque de ralladura de limón quedan muy bien.
- Si usás aceite de oliva, combiná con otro más neutro para equilibrar el sabor.
- Evitá agregar ingredientes con mucha humedad, ya que pueden afectar la conservación.
- Antes de servir, dejalo unos minutos fuera de la heladera para que el aceite recupere fluidez.
- Es perfecto para acompañar pan, armar picadas o sumar a ensaladas.
- No abuses del ajo crudo, ya que con el tiempo su sabor se vuelve más intenso.
- Usá siempre utensilios limpios al manipular el contenido para mantenerlo en buen estado.
Es una receta simple, rápida y muy versátil para resolver picadas o entradas sin esfuerzo.
Con pocos ingredientes, logra un resultado que parece mucho más elaborado de lo que es.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra