Los malfatti de espinaca son una alternativa casera, suave y muy sabrosa para quienes disfrutan de las pastas sin complicarse demasiado con una masa tradicional.
Quedan tiernos, con una textura delicada y combinan especialmente bien con una buena salsa de tomate casera.

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Ingredientes
Para los malfatti:
- 500 gr de ricota
- 300 gr de espinaca fresca
- 1 huevo
- 80 gr de queso rallado
- 80 gr de harina 0000
- 2 cdas de pan rallado
- 1 pizca de nuez moscada
- Sal, a gusto
- Pimienta negra, a gusto
- Harina extra, cantidad necesaria para formar
Para la salsa de tomate:
- 800 gr de tomate triturado
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 2 cdas de aceite de oliva
- 1 cdita de azúcar, opcional
- Sal, a gusto
- Pimienta negra, a gusto
- Hojas de albahaca fresca
- Queso rallado, para terminar
Preparación
- Lavar bien la espinaca y cocinarla apenas unos minutos en una sartén o cacerola, hasta que pierda volumen.
- Retirarla, dejarla enfriar y escurrirla muy bien. Presionarla con las manos para quitar todo el exceso de agua.
- Picar la espinaca finamente y colocarla en un bowl amplio.
- Agregar la ricota, el huevo, el queso rallado, la nuez moscada, sal y pimienta.
- Mezclar hasta integrar todos los ingredientes.
- Incorporar la harina y el pan rallado de a poco. Mezclar hasta conseguir una preparación húmeda, pero suficientemente firme como para poder formar los malfatti.
- Llevar la mezcla a la heladera durante unos 20 minutos.
- Mientras tanto, picar la cebolla y los dientes de ajo.
- Calentar el aceite de oliva en una sartén amplia y cocinar la cebolla a fuego medio hasta que esté tierna.
- Agregar el ajo y cocinar unos segundos más, evitando que se dore demasiado.
- Incorporar el tomate triturado, condimentar con sal y pimienta y cocinar a fuego bajo durante unos 20 a 25 minutos.
- Agregar algunas hojas de albahaca fresca hacia el final de la cocción. Si el tomate estuviera muy ácido, sumar una pequeña cantidad de azúcar.
- Retirar la preparación de malfatti de la heladera.
- Enharinar ligeramente las manos y tomar pequeñas porciones de mezcla.
- Formar piezas ovaladas e irregulares, sin apretarlas demasiado. Colocarlas sobre una superficie apenas enharinada.
- Llevar abundante agua con sal a hervor suave en una cacerola grande.
- Agregar los malfatti en tandas para evitar que se amontonen.
- Cocinar hasta que suban a la superficie y dejarlos aproximadamente 1 minuto más.
- Retirarlos cuidadosamente con una espumadera para que no se rompan.
- Colocar una parte de la salsa de tomate en una fuente o plato amplio.
- Distribuir los malfatti por encima y cubrirlos con un poco más de salsa.
- Terminar con queso rallado y hojas de albahaca fresca antes de servir.
Tips y consejos
- Escurrí muy bien la espinaca para evitar tener que agregar demasiada harina.
- Si la ricota tiene mucho líquido, también conviene dejarla escurrir antes de usarla.
- No trabajes demasiado la mezcla para que los malfatti queden tiernos.
- La cantidad exacta de harina puede variar según la humedad de la ricota y la espinaca.
- Antes de formar todos, podés cocinar uno de prueba y comprobar que mantenga la forma.
- Si se desarma en el agua, agregá una cucharada extra de harina o pan rallado.
- El agua debe hervir suavemente y no de manera demasiado fuerte.
- Formarlos con cierta irregularidad ayuda a conservar su aspecto tradicional.
- También podés terminar el plato unos minutos en el horno con queso por encima.
- Servilos apenas terminados para disfrutar mejor su textura.
El resultado es un plato suave y casero, con malfatti tiernos que absorben muy bien la salsa de tomate.
El queso rallado y la albahaca terminan de completar una preparación simple, pero con mucho sabor.
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