Cómo hacer un fertilizante casero para revivir una planta muerta
Home / Hogar / Cómo hacer un fertilizante casero para revivir una planta muerta

Cómo hacer un fertilizante casero para revivir una planta muerta

Si nuestras plantas parecen estar secas y marchitas, con las hojas descoloridas y cayéndose, es probable que se deba a que la tierra carece de nutrientes esenciales.

En este artículo te mostraremos cómo hacer un abono natural en casa que puede ayudar a devolver la vida a tu planta muerta.

Te recomendamos: Cómo utilizar arroz en las plantas para que crezcan fuertes

Fertilizante casero para revivir una planta muerta

Necesitarás:

  • Un vaso de Porotos, Alubias o Fríjoles
  • Dos recipientes, uno más grande que el otro
  • Borra de Café (o también llamado pozo o residuo de café)
  • 1 litro de Agua
  • Colador
  • 1 cda. Sopera
  • Regadera

Procedimiento:

  1. Vierte medio litro de agua en el recipiente, luego introduce las judías y déjalas reposar durante 6 horas hasta que estén completamente empapadas. Durante este tiempo, las judías soltarán almidón y calcio, lo que hará que el agua tenga un aspecto blanquecino.
  2. Pon el colador en el recipiente más grande para separar el agua de los granos. Vierte otro medio litro de agua y una cucharada de posos de café. Remuévelo todo junto y déjalo reposar unas horas. Durante este tiempo, el café liberará nitrógeno, que ayuda a fertilizar la tierra y hace que las hojas parezcan más verdes.
  3. Llena una regadera u otro recipiente con el abono y llévalo al jardín. Sólo tienes que humedecer la tierra con esta mezcla. Riega por la tarde, cuando no haga tanto calor fuera.

La fertilización debe hacerse durante dos días seguidos. La mezcla puede conservarse en el frigorífico durante cuatro semanas.

Con esta mezcla, aportas a la tierra los almidones y el calcio de los granos, que activan el crecimiento de las raíces. Además, el café aporta nitrógeno, fósforo, potasio y acidez a la tierra.

¿Cual pudo ser el motivo?

Las plantas son organismos vivos que necesitan agua, luz solar y alimento para florecer y madurar.

Por desgracia, a veces pueden marchitarse por diversas causas, como el riego excesivo o bajo el agua, las plagas de insectos o las enfermedades, las presiones ambientales o el trasplante.

Algunas señales de una planta moribunda son hojas amarillentas o caídas, tallo débil o podrido, flores flácidas (si las hay) y ausencia de signos de crecimiento.

Para evitar la muerte de una planta, es importante conocer sus necesidades particulares y ofrecerle las condiciones adecuadas para que sobreviva.

¡Recomendado!

Cómo limpiar una campana de cocina llena de grasa

La campana de cocina suele acumular grasa sin que nos demos cuenta, especialmente en la ...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.