Cómo hacer waffles caseros dorados y esponjosos
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Cómo hacer waffles caseros dorados y esponjosos

Quedan dorados por fuera, tiernos por dentro y con ese aspecto casero que los hace mucho más tentadores.

La masa se prepara en pocos minutos y se cocina hasta lograr una textura marcada, suave y apenas crocante en los bordes.

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Servidos con fruta fresca, miel y un poco de manteca, son ideales para armar un plato dulce bien vistoso.

Ingredientes

  • 2 huevos
  • 250 g de harina leudante
  • 300 ml de leche
  • 60 g de manteca derretida
  • 2 cdas de azúcar
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • 1 pizca de sal
  • Manteca extra o aceite, para pincelar la wafflera

Para servir:

  • 1 cda de manteca
  • Miel, cantidad necesaria
  • Frutillas, a gusto
  • Arándanos, a gusto

Preparación

  1. Colocá los huevos en un bowl y batilos apenas con el azúcar, la esencia de vainilla y la pizca de sal. No hace falta batir demasiado; solo buscá que la mezcla quede pareja y un poco más aireada.
  2. Agregá la leche y mezclá nuevamente. Después incorporá la manteca derretida, pero asegurate de que no esté demasiado caliente para que no cocine los huevos al entrar en contacto.
  3. Sumá la harina de a poco, mezclando con batidor de mano hasta obtener una masa lisa, espesa pero fluida. Si queda demasiado densa, agregá un chorrito más de leche. Si queda muy líquida, sumá una cda extra de harina.
  4. Dejá reposar la preparación durante 10 minutos. Este descanso ayuda a que la harina se hidrate mejor y los waffles queden más tiernos por dentro.
  5. Calentá bien la wafflera y pincelala apenas con manteca o aceite. No hace falta usar demasiado, solo lo suficiente para que la masa no se pegue y tome buen dorado.
  6. Colocá una porción de masa en el centro de la wafflera, sin llenarla hasta el borde porque al cerrarla se expande. Cociná hasta que el waffle esté dorado, firme y se despegue con facilidad.
  7. Retirá con cuidado y repetí el proceso con el resto de la masa. A medida que los vas haciendo, podés apoyarlos sobre una rejilla para que no se humedezcan por abajo.
  8. Servilos apilados o apenas superpuestos en un plato. Agregá una cda de manteca por encima para que se derrita con el calor.
  9. Terminá con miel en forma de hilo, frutillas cortadas y arándanos. La idea es que queden abundantes, naturales y con una presentación casera, sin acomodarlos de manera demasiado perfecta.

Tips y consejos:

  • La wafflera tiene que estar bien caliente antes de poner la masa. Si está tibia, el waffle puede quedar pálido y blando.
  • No abras la wafflera demasiado pronto. Esperá a que deje de salir tanto vapor y recién ahí revisá el punto.
  • Para que queden más crocantes por fuera, podés dejarlos unos segundos extra después de que ya estén dorados.
  • La masa no debe quedar tan líquida como la de panqueques. Tiene que tener más cuerpo para que los waffles salgan altos y con buena forma.
  • Si querés un resultado más esponjoso, podés separar las claras, batirlas apenas y agregarlas al final con movimientos suaves.
  • La manteca derretida aporta sabor y ayuda al dorado. No conviene reemplazarla por completo si buscás una textura más rica.
  • Si los vas a preparar con anticipación, calentarlos unos minutos en horno bajo o tostadora ayuda a recuperar la textura.
  • Para servirlos más vistosos, combiná frutas de distintos colores y agregá la miel al final, justo antes de llevarlos a la mesa.

Quedan dorados, suaves y con una terminación casera muy tentadora.

Son fáciles de preparar y se pueden servir de muchas formas, pero con fruta fresca, miel y manteca quedan simples, ricos y muy atractivos.

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