La crema Fiorentina es un postre de cuchara suave, espeso y delicado, ideal para servir en copas o compoteras después de una comida.
Tiene una textura cremosa, con sabor a vainilla y un toque de yemas que le da cuerpo sin quedar pesado. Es una preparación clásica, simple y elegante, perfecta para hacer con ingredientes comunes.

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Ingredientes
Para la crema:
- 500 ml de leche
- 4 yemas
- 100 gr de azúcar
- 35 gr de maicena
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 trocito de cáscara de limón, sin la parte blanca
- 200 ml de crema de leche
Para terminar:
- Amaretti o almendras tostadas picadas, a gusto
- Canela o cacao, opcional
Preparación
- Colocá la leche en una olla junto con la cáscara de limón. Calentá a fuego medio hasta que esté bien caliente, pero sin dejar que hierva fuerte.
- En un bowl, mezclá las yemas con el azúcar hasta que la preparación se vea más clara y cremosa.
- Agregá la maicena y mezclá bien hasta integrar. Es importante que no queden grumos, porque eso ayuda a que la crema salga lisa.
- Retirá la cáscara de limón de la leche caliente. Sumá la leche de a poco sobre la mezcla de yemas, batiendo constantemente para que las yemas no se cocinen de golpe.
- Pasá toda la preparación nuevamente a la olla y cociná a fuego bajo, revolviendo sin parar con batidor de mano o cuchara de madera.
- Cuando la crema empiece a espesar, seguí cocinando 1 o 2 minutos más. Tiene que quedar firme, suave y con textura cremosa, sin llegar a secarse.
- Apagá el fuego, agregá la esencia de vainilla y mezclá bien.
- Pasá la crema a un bowl limpio y cubrila con film en contacto, apoyándolo directamente sobre la superficie. Esto evita que se forme una capa seca arriba.
- Dejála reposar hasta que pierda temperatura. Después llevala a la heladera para que tome más cuerpo.
- Cuando la crema esté fría o bien firme, batila apenas para devolverle suavidad.
- En otro bowl, batí la crema de leche solo hasta que tome un poco de cuerpo. No hace falta llegar a punto chantilly firme.
- Incorporá la crema de leche a la preparación principal con movimientos suaves, hasta lograr una textura más aireada y sedosa.
- Serví en copas o compoteras, emparejá la superficie con una cuchara y terminá con amaretti apenas rotos, almendras tostadas, canela o cacao.
- Dejá reposar en heladera hasta el momento de servir para que mantenga buena textura.
Tips y consejos
- Cociná siempre a fuego bajo para evitar que la crema se pegue o se corte.
- Si aparecen grumos, pasala por un colador fino antes de enfriarla.
- La crema de leche se incorpora al final para que el postre quede más suave y liviano.
- No batas demasiado después de unir las dos preparaciones, porque puede perder cuerpo.
- El limón debe ir sin la parte blanca, así no deja sabor amargo.
- Los amaretti o frutos secos van solo arriba, para dar contraste, no como base.
- Se conserva en heladera hasta 2 días, siempre tapada.
Es un postre simple, cremoso y muy rendidor, con una presentación que queda muy bien en porciones individuales.
La combinación de vainilla, yemas y crema le da una textura suave, ideal para servir sin necesidad de agregar bases ni capas pesadas.
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