Dulce de membrillo casero, firme y bien sabroso
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Dulce de membrillo casero, firme y bien sabroso

El dulce de membrillo casero tiene una textura firme, un sabor intenso y ese color rojizo tan característico que aparece durante la cocción.

Con pocos ingredientes se puede preparar en casa y obtener un resultado clásico, ideal para cortar en porciones una vez que enfría y toma cuerpo.

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Ingredientes

  • 1 kg de membrillos
  • 700 gr de azúcar
  • Agua, cantidad necesaria
  • 1 cda de jugo de limón

Preparación

  1. Lavá muy bien los membrillos para retirar cualquier resto de suciedad o pelusa de la superficie.
  2. Pelalos, cortalos en cuartos y retirales las semillas y la parte dura del centro.
  3. Cortá la pulpa en trozos medianos y colocala en una olla amplia.
  4. Cubrí apenas con agua y llevá a fuego medio. Cociná hasta que los membrillos estén bien tiernos y puedan deshacerse fácilmente al presionarlos.
  5. Escurrí el exceso de agua, pero reservá un poco por si después necesitás ajustar la textura.
  6. Procesá o pisá los membrillos hasta obtener un puré uniforme y sin trozos grandes.
  7. Pesá el puré obtenido. Como referencia, podés usar aproximadamente 700 gr de azúcar por cada kilo de pulpa cocida.
  8. Volvé a colocar el puré en la olla y agregá el azúcar junto con el jugo de limón.
  9. Cociná a fuego bajo, revolviendo con cuchara de madera de manera frecuente para evitar que la preparación se pegue en el fondo.
  10. A medida que avance la cocción, el dulce se irá espesando y también comenzará a cambiar de color, pasando de un tono claro a uno más anaranjado y rojizo.
  11. Continuá cocinando entre 40 y 60 minutos, según la cantidad y el ancho de la olla. La preparación debe quedar muy espesa y despegarse claramente del fondo al pasar la cuchara.
  12. Cuando llegue a ese punto, retirala del fuego.
  13. Forrá un molde rectangular con papel manteca o humedecelo apenas con agua. Volcá el dulce todavía caliente y emparejá la superficie con una espátula.
  14. Dejá enfriar a temperatura ambiente y después llevá a la heladera durante varias horas, preferentemente de un día para el otro.
  15. Una vez firme, desmoldá y cortá en porciones del tamaño que prefieras.

Tips y consejos

  • Elegí membrillos firmes y maduros para conseguir mejor sabor.
  • Revolvé con frecuencia porque el dulce espeso puede pegarse con facilidad.
  • El color rojizo aparece naturalmente durante la cocción prolongada.
  • No agregues demasiada agua al principio para evitar una preparación demasiado líquida.
  • Si querés un dulce más firme, prolongá unos minutos la cocción antes de llevarlo al molde.
  • Dejalo enfriar por completo antes de cortarlo para obtener porciones prolijas.

El resultado es un dulce de membrillo firme, intenso y con ese color rojizo profundo que se desarrolla lentamente durante la cocción.

Una receta clásica, simple y rendidora, con una textura perfecta para cortar y disfrutar en porciones.

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