Este tiramisú de Biscoff combina capas de galletitas especiadas con una crema abundante de mascarpone, suave y aireada.
El resultado es un postre bien cremoso, con contraste entre las capas húmedas, la crema y el sabor caramelizado característico de las galletitas.

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Ingredientes
- 250 gr de galletitas Biscoff (o Chocolinas, cualquiera que te guste.)
- 250 gr de queso mascarpone
- 300 ml de crema de leche
- 70 gr de azúcar impalpable
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 150 ml de café fuerte
- 2 cdas de crema Biscoff
- 1 cda de cacao amargo
- 4 o 5 galletitas extra para decorar
Preparación
- Prepará el café y dejalo enfriar completamente. Es importante que no esté caliente al momento de usarlo porque podría ablandar demasiado las galletitas y afectar la textura de la crema.
- Colocá el mascarpone en un bowl y trabajalo suavemente con una espátula durante unos segundos para que quede más cremoso.
- En otro recipiente, batí la crema de leche bien fría junto con el azúcar impalpable hasta que tome cuerpo. No hace falta llevarla a un punto excesivamente firme.
- Incorporá la crema batida al mascarpone en dos o tres tandas, utilizando movimientos envolventes para mantener una textura aireada.
- Agregá la esencia de vainilla y mezclá nuevamente hasta conseguir una crema uniforme.
- Colocá las dos cucharadas de crema Biscoff en un recipiente pequeño. Si está demasiado firme, podés entibiarla apenas unos segundos para que resulte más fácil distribuirla.
- Humedecé rápidamente las galletitas Biscoff en el café frío. No las dejes sumergidas demasiado tiempo porque absorben líquido con rapidez y pueden desarmarse.
- Acomodá una primera capa de galletitas en la base de un recipiente cuadrado de vidrio.
- Cubrí con una capa generosa de crema de mascarpone y distribuí por encima algunos hilos de crema Biscoff.
- Repetí nuevamente con galletitas humedecidas en café y otra capa abundante de mascarpone.
- Continuá armando las capas hasta completar el recipiente, procurando terminar con una buena cantidad de crema.
- Alisá ligeramente la superficie y llevá el postre a la heladera durante al menos 5 horas. Si podés dejarlo reposar toda la noche, las capas van a integrarse todavía mejor.
- Antes de servir, espolvoreá cacao amargo sobre la superficie.
- Rompé algunas galletitas Biscoff con las manos y distribuilas por encima para aportar textura y completar la presentación.
Tips y consejos
- El mascarpone y la crema deben estar bien fríos antes de comenzar.
- Humedecé las galletitas apenas unos segundos para evitar que el postre quede demasiado blando.
- Podés reducir un poco el azúcar impalpable, ya que las galletitas y la crema Biscoff aportan bastante dulzor.
- Agregá las galletitas de decoración justo antes de servir para conservar su textura.
- El reposo en heladera es fundamental para que las capas queden bien integradas.
- Si querés un sabor a café más intenso, preparalo bien concentrado y sin azúcar.
Queda con capas bien cremosas de mascarpone, galletitas húmedas en café y ese sabor especiado y caramelizado tan característico del Biscoff.
Es un postre abundante y muy tentador, especialmente después de varias horas de frío cuando todas las capas terminan de integrarse.
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