Las espirales de hojaldre con manzana y canela son una receta dulce, simple y muy vistosa.
Quedan doradas, crocantes por fuera y con un relleno suave de manzana, azúcar y canela que se carameliza durante la cocción.

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Ingredientes
- 1 lámina grande de masa de hojaldre
- 2 manzanas rojas o verdes
- 50 gr de manteca derretida
- 70 gr de azúcar
- 1 cda de canela en polvo
- 1 cda de jugo de limón
- 1 huevo para pincelar
- Azúcar extra para espolvorear, opcional
Preparación
- Lavar las manzanas, retirarles el centro y cortarlas en láminas finas. No hace falta pelarlas, porque la cáscara ayuda a que se vean mejor y también aporta textura.
- Colocar las láminas de manzana en un bowl y agregar el jugo de limón. Mezclar suavemente para que no se oxiden mientras se prepara el resto.
- En un recipiente chico, mezclar el azúcar con la canela. Reservar.
- Estirar la masa de hojaldre sobre la mesada o sobre una tabla. Si está muy fría, dejarla unos minutos a temperatura ambiente para que sea más fácil de manejar.
- Pincelar toda la superficie con la manteca derretida, sin llegar a empapar la masa.
- Espolvorear por encima la mezcla de azúcar y canela, cubriendo bien la superficie.
- Acomodar las láminas de manzana sobre la masa, en filas parejas, dejando un pequeño borde libre para poder enrollar mejor.
- Enrollar la masa con cuidado, ajustando apenas para que el relleno quede firme, pero sin apretar demasiado. Tiene que formarse un rollo parejo.
- Cortar porciones de 2 a 3 cm de ancho con un cuchillo bien afilado. Si alguna espiral se abre un poco, acomodarla con las manos antes de llevarla a la placa.
- Colocar las espirales en una placa con papel manteca, dejando espacio entre cada una porque el hojaldre crece durante la cocción.
- Pincelar la superficie con huevo batido. Si se desea, espolvorear apenas con un poco de azúcar extra.
- Llevar a horno precalentado a 200 °C durante 20 a 25 minutos, o hasta que las espirales estén doradas, infladas y con los bordes caramelizados.
- Retirar del horno y dejar reposar unos minutos antes de pasarlas a una fuente o plato.
Tips y consejos
- Para que las espirales queden bien armadas, conviene cortar las manzanas en láminas finas. Si quedan muy gruesas, cuesta más enrollar la masa y pueden romper el hojaldre al formar el rollo.
- La masa de hojaldre tiene que estar fría, pero flexible. Si está demasiado dura, se quiebra; si está muy blanda, se pega y pierde forma. Lo mejor es trabajarla apenas fría y llevar las espirales a la placa sin demorarse demasiado.
- No hay que excederse con la manteca derretida. Solo se usa para ayudar a pegar el azúcar con la canela y darle más sabor. Si se coloca demasiada cantidad, la masa puede humedecerse y no levantar bien.
- El cuchillo debe estar bien afilado para que el corte salga limpio. Si la masa se aplasta al cortar, las espirales pueden perder la forma. También se puede limpiar el cuchillo entre cortes si se llena de relleno.
- Es importante dejar espacio entre cada espiral en la placa. El hojaldre se abre y crece en el horno, por eso si quedan muy juntas pueden pegarse entre sí y cocinarse de manera despareja.
- Si querés un acabado más dorado, el huevo batido ayuda mucho. También se puede sumar una pizca de azúcar por arriba para que la superficie quede apenas caramelizada.
- Para un sabor más intenso, se puede agregar una pizca de nuez moscada o unas gotas de esencia de vainilla a la mezcla de azúcar y canela. No hace falta mucho, solo un toque para acompañar la manzana.
- Se pueden comer el mismo día o guardar en un recipiente cerrado. Si pierden un poco de crocante, se recuperan mejor con unos minutos de horno bajo.
Estas espirales quedan doradas, livianas y con ese sabor clásico de manzana con canela que funciona muy bien en masas dulces.
Son fáciles de preparar y se ven muy tentadoras recién salidas del horno.
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