Estas galletitas de limón son suaves, delicadas y perfectas para preparar algo dulce sin complicarse.
Quedan con una textura tierna, una cobertura fresca y ese sabor cítrico que las hace muy tentadoras.

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Se hacen rápido, con pocos ingredientes y son ideales para acompañar el mate, el té o el café.
Ingredientes
Para las galletitas:
- 2 huevos
- 120 g de azúcar
- 80 ml de aceite neutro
- Ralladura de 1 limón
- 2 cucharadas de jugo de limón
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 250 g de maicena
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
Para el glasé de limón:
- 150 g de azúcar impalpable
- 2 o 3 cucharadas de jugo de limón
- Ralladura fina de limón, opcional para decorar
Preparación
- Precalentá el horno a 180 °C y prepará una placa con papel manteca o apenas aceitada.
- En un bowl, colocá los huevos junto con el azúcar. Mezclá con batidor de mano hasta que la preparación se vea un poco más clara y pareja.
- Agregá el aceite, la ralladura de limón, el jugo de limón y la esencia de vainilla. Mezclá nuevamente hasta integrar bien.
- Incorporá la maicena, el polvo de hornear y la pizca de sal. Sumalos de a poco, mezclando con cuchara o espátula hasta formar una masa suave.
- Si la masa queda muy pegajosa, dejala descansar 5 minutos. La maicena absorbe humedad y ayuda a que tome mejor consistencia. No agregues demasiado de golpe para que las galletitas no queden secas.
- Tomá porciones pequeñas de masa y formá bolitas con las manos. Acomodalas en la placa, dejando un poco de espacio entre cada una.
- Aplastalas apenas con la palma de la mano o con la base de un vaso, sin dejarlas demasiado finas.
- Llevá al horno durante 10 a 12 minutos. Deben quedar claras por arriba y apenas doradas en la base. No conviene pasarlas de cocción porque pierden suavidad.
- Retirá la placa del horno y dejá enfriar las galletitas unos minutos antes de moverlas, ya que recién hechas son más delicadas.
- Para el glasé, colocá el azúcar impalpable en un bowl y agregá el jugo de limón de a poco. Mezclá hasta lograr una crema espesa, lisa y brillante.
- Cuando las galletitas estén frías, cubrilas con el glasé usando una cucharita o haciendo hilos por encima. Si querés, terminá con un poco de ralladura fina de limón.
- Dejá reposar unos minutos hasta que el glasé se asiente y serví.
Tips y consejos:
- La maicena permite lograr una textura suave y delicada sin usar harina común. Es importante medirla bien para que la masa no quede demasiado seca.
- El aceite reemplaza muy bien a la manteca en esta receta y ayuda a que las galletitas queden tiernas sin necesidad de batidos largos.
- Usá solo la parte amarilla de la cáscara del limón al rallarlo. La parte blanca puede aportar un sabor amargo.
- El glasé debe quedar espeso, no líquido. Si te pasaste con el jugo de limón, agregá un poco más de azúcar impalpable hasta recuperar la textura.
- No hornees de más las galletitas. Aunque parezcan pálidas por arriba, si la base está apenas dorada ya están listas.
- Si querés un sabor más intenso, podés sumar unas gotas extra de jugo de limón al glasé, pero siempre de a poco para no aflojarlo demasiado.
- Guardalas en un recipiente cerrado cuando el glasé ya esté firme. Se conservan bien durante 2 o 3 días.
Estas galletitas con glasé de limón quedan suaves, aromáticas y muy fáciles de preparar.
Son una opción rápida para hacer algo dulce en casa, sin harina ni manteca, con un resultado fresco y delicado.
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