Esta torta alemana de manzana combina una masa tierna con una generosa cobertura de fruta, azúcar y canela.
Durante la cocción, las manzanas se ablandan y liberan parte de su jugo, aportando humedad y un sabor suave que se integra muy bien con la masa.

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Ingredientes
- 250 gr de harina 0000
- 150 gr de azúcar
- 120 gr de manteca
- 3 huevos
- 100 ml de leche
- 2 cditas de polvo de hornear
- 1 cdita de esencia de vainilla
- Ralladura fina de 1 limón
- 1 pizca de sal
- 4 manzanas medianas
- 2 cdas de azúcar
- 1 cdita de canela
- 1 cda de jugo de limón
- 20 gr de manteca para la superficie
Preparación
- Retirar la manteca de la heladera con anticipación para que se ablande. Enmantecar y enharinar un molde redondo de aproximadamente 24 cm de diámetro.
- Pelar las manzanas, retirar el centro y cortarlas en láminas finas de un grosor similar. Colocarlas en un recipiente y agregar el jugo de limón. Mezclar suavemente y reservar.
- Colocar los 120 gr de manteca blanda y los 150 gr de azúcar en un bowl amplio. Batir durante unos minutos, hasta obtener una preparación cremosa y de un color más claro.
- Agregar los huevos de a uno. Mezclar bien después de cada incorporación para que se integren correctamente con la manteca.
- Añadir la esencia de vainilla y la ralladura fina de limón. Mezclar nuevamente hasta distribuirlas por toda la preparación.
- Tamizar la harina junto con el polvo de hornear y la pizca de sal.
- Incorporar los ingredientes secos en dos o tres veces, alternándolos con la leche. Mezclar con movimientos suaves hasta obtener una masa uniforme, espesa y fácil de extender.
- Volcar la preparación en el molde y emparejar la superficie con una espátula o el dorso de una cuchara.
- Acomodar las láminas de manzana sobre la masa, superponiéndolas ligeramente hasta cubrir toda la superficie. No es necesario presionarlas ni hundirlas.
- Mezclar las 2 cucharadas de azúcar con la canela y distribuirlas sobre las manzanas. Cortar los 20 gr de manteca en pequeños trozos y repartirlos por encima.
- Llevar a horno precalentado a 175 °C durante 45 a 55 minutos. La torta estará lista cuando la masa se vea cocida, los bordes estén dorados y las manzanas hayan quedado tiernas.
- Para comprobar el punto, insertar un palillo en una zona con masa. Debe salir sin restos líquidos, aunque puede conservar algo de humedad por el jugo de las manzanas.
- Retirar la torta del horno y dejarla reposar dentro del molde durante unos 15 minutos.
- Pasar un cuchillo fino por los bordes y desmoldar con cuidado. Dejar enfriar antes de cortar para que la miga termine de asentarse.
Tips y consejos
- Las manzanas verdes son una buena opción porque su acidez equilibra el azúcar y mantienen mejor su forma durante la cocción. También se pueden combinar con manzanas rojas para obtener un sabor más dulce.
- Las láminas deben tener un grosor parecido. Si algunas quedan demasiado gruesas, podrían permanecer firmes cuando la masa ya esté cocida.
- El jugo de limón evita que las manzanas se oscurezcan mientras se prepara la masa. También ayuda a equilibrar el dulzor, pero no conviene agregar demasiado porque aportaría líquido innecesario.
- La manteca debe estar blanda, pero no derretida. Si está líquida, no podrá batirse correctamente con el azúcar y la masa puede quedar más pesada.
- Los huevos conviene agregarlos de uno en uno. Si la mezcla parece cortarse, se puede incorporar una cucharada de la harina indicada y continuar batiendo.
- Una vez añadida la harina, hay que mezclar solamente hasta integrar. Trabajar demasiado la masa puede hacer que la torta pierda suavidad.
- La cantidad de leche puede variar ligeramente según el tamaño de los huevos y la capacidad de absorción de la harina. La masa debe quedar espesa, pero no seca.
- Las manzanas no deben hundirse en la preparación. Durante el horneado, la masa crecerá alrededor de la fruta y sostendrá la cobertura.
- Los pequeños trozos de manteca colocados sobre las manzanas ayudan a que se ablanden y tomen un color más dorado.
- Para intensificar el sabor, se puede agregar una pizca de nuez moscada junto con la canela. Debe utilizarse poca cantidad para que no tape el sabor de la fruta.
- El horno tiene que estar precalentado antes de introducir el molde. Una temperatura inicial baja puede afectar el crecimiento de la masa.
- No conviene abrir el horno durante los primeros 35 minutos, ya que el cambio de temperatura puede hacer que el centro baje.
- Si la cobertura de manzanas comienza a dorarse demasiado antes de que la masa esté lista, cubrir el molde de manera floja con papel aluminio.
- El tiempo de cocción puede cambiar según el material y la profundidad del molde. Un recipiente alto suele necesitar algunos minutos adicionales.
- Para aportar un poco de brillo, se puede pincelar la fruta con una capa fina de mermelada de durazno calentada, una vez que la torta sale del horno.
- Antes de cortarla, es importante dejar que se enfríe. Mientras está muy caliente, la masa y las manzanas se encuentran más blandas y pueden romperse.
- Se conserva durante 2 o 3 días dentro de un recipiente bien cerrado. Si hace calor, conviene guardarla en la heladera para mantener mejor la fruta.
La torta queda tierna, con una miga suave y una cobertura de manzanas cocidas con azúcar y canela.
Es una receta casera y rendidora, elaborada con ingredientes sencillos.
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