Esta torta clásica combina un bizcochuelo suave y húmedo con abundante crema batida y duraznos jugosos.
Es fresca, rendidora y perfecta para cumpleaños, reuniones familiares o una merienda especial.

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Ingredientes
Para el bizcochuelo:
- 5 huevos
- 150 gr de azúcar
- 150 gr de harina 0000
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 20 gr de manteca derretida y fría, opcional
Para el relleno y la cobertura:
- 700 ml de crema de leche bien fría
- 100 gr de azúcar impalpable
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 lata grande de duraznos en almíbar, aproximadamente 800 gr
- 2 cdas de leche en polvo, opcional
Para humedecer:
- 200 ml del almíbar de los duraznos
- 1 cdita de esencia de vainilla, opcional
Preparación
- Precalentar el horno a 170 °C. Enmantecar únicamente la base de un molde desmontable de 22 cm y cubrirla con papel manteca.
- Colocar los huevos, el azúcar y la pizca de sal en un recipiente amplio.
- Batir con batidora eléctrica durante 8 a 10 minutos, hasta conseguir una preparación muy aireada, clara y espesa.
- Agregar la esencia de vainilla y mezclar durante unos segundos.
- Tamizar la harina sobre la preparación en dos o tres partes.
- Incorporarla con una espátula y movimientos envolventes, procurando no perder el aire obtenido durante el batido.
- Si se utiliza manteca, mezclar primero una pequeña cantidad del batido con la manteca derretida y fría. Luego incorporar esa mezcla al resto con movimientos suaves.
- Verter la preparación en el molde y alisar ligeramente la superficie.
- Hornear durante 30 a 35 minutos. Evitar abrir el horno durante los primeros 25 minutos.
- Comprobar la cocción introduciendo un palillo en el centro. Debe salir limpio y el bizcochuelo debe recuperar su forma al presionarlo suavemente.
- Retirar del horno, dejar reposar durante 10 minutos y desmoldar sobre una rejilla.
- Dejar enfriar completamente. Para facilitar el corte, envolverlo y dejarlo descansar durante al menos 2 horas.
- Escurrir los duraznos y reservar el almíbar.
- Separar algunos duraznos para la decoración y cortar el resto en láminas o cubos pequeños.
- Para preparar la crema, colocar la crema de leche bien fría en un recipiente también frío.
- Comenzar a batir a velocidad media. Cuando empiece a tomar cuerpo, agregar el azúcar impalpable, la vainilla y la leche en polvo.
- Continuar batiendo hasta obtener una crema firme, pero suave. No batir en exceso porque podría cortarse.
- Cortar el bizcochuelo horizontalmente en dos o tres discos del mismo grosor, utilizando un cuchillo serrucho largo.
- Colocar el primer disco sobre la fuente elegida.
- Humedecerlo con una parte del almíbar, distribuyéndolo de manera pareja sin empapar demasiado la miga.
- Cubrir con una capa generosa de crema batida.
- Distribuir los duraznos cortados sobre la crema, procurando llegar cerca de los bordes.
- Colocar el segundo disco de bizcochuelo y repetir el almíbar, la crema y los duraznos.
- Terminar con el último disco, colocando la parte más lisa hacia arriba.
- Cubrir la superficie y los laterales con una primera capa fina de crema. Esta capa permitirá fijar las migas.
- Llevar la torta a la heladera durante 20 minutos.
- Aplicar el resto de la crema sobre la parte superior y los laterales. Alisar con una espátula o dejar una terminación ligeramente irregular.
- Colocar una parte de la crema en una manga con pico rizado y formar copos alrededor del borde superior.
- Cortar los duraznos reservados en gajos delgados y acomodarlos en el centro formando un círculo o una flor.
- Llevar la torta a la heladera durante un mínimo de 4 horas antes de servir. Este descanso permite que las capas se afirmen y los sabores se integren.
Tips y consejos
- Los huevos deben estar a temperatura ambiente para que alcancen mayor volumen al batirlos.
- La harina se incorpora con movimientos envolventes y sin revolver con fuerza.
- El bizcochuelo debe estar completamente frío antes de cortarlo y rellenarlo.
- Conviene escurrir bien los duraznos para evitar que liberen demasiado líquido sobre la crema.
- La crema de leche, el recipiente y las varillas deben estar bien fríos.
- La leche en polvo ayuda a estabilizar la crema y permite que mantenga mejor la forma.
- No hay que excederse con el almíbar porque el bizcochuelo podría desarmarse.
- Para obtener capas parejas, se puede marcar primero todo el contorno antes de cortar hacia el centro.
- La torta puede prepararse el día anterior y conservarse en la heladera.
- Se mantiene en buenas condiciones hasta 2 días, siempre refrigerada y bien cubierta.
El resultado es una torta alta y fresca, con capas suaves de bizcochuelo, crema abundante y duraznos jugosos.
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