El gratinado de papas con queso es un plato clásico y reconfortante, ideal para acompañar carnes, pollo o simplemente disfrutarlo solo.
Su combinación de papas tiernas con una salsa cremosa y una costra dorada lo convierten en un favorito infaltable en cualquier mesa.

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Además, es una receta versátil que podés personalizar con distintos quesos y condimentos según tu gusto.
Ingredientes
- 1 kg de papas
- 200 ml de crema de leche
- 200 ml de leche
- 150 g de queso rallado (puede ser mozzarella, provolone, cheddar o una mezcla)
- 1 diente de ajo picado
- 1 cucharada de manteca
- Sal y pimienta a gusto
- 1 pizca de nuez moscada
Preparación
- Precalentá el horno a 190°C.
- Pelá las papas y cortalas en rodajas finas, de aproximadamente 2 mm de grosor. Podés usar una mandolina para que queden parejas y se cocinen de manera uniforme.
- En una olla a fuego medio, derretí la manteca y agregá el ajo picado. Cociná por unos segundos hasta que suelte su aroma.
- Incorporá la crema de leche y la leche, mezclando bien. Agregá sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Cociná a fuego bajo hasta que la mezcla esté bien integrada, sin que hierva.
- Enmantecá una fuente para horno y acomodá una capa de papas en la base.
- Verté parte de la mezcla de crema sobre las papas y espolvoreá un poco de queso rallado.
- Repetí el proceso formando capas hasta utilizar todos los ingredientes, finalizando con queso en la parte superior.
- Cubrí la fuente con papel aluminio y horneá durante 40 minutos. Luego, retirá el aluminio y gratiná por 15 minutos más o hasta que la parte superior esté dorada y crocante.
- Dejá reposar el gratinado por 10 minutos antes de servir para que tome mejor consistencia.
Consejos para un gratinado perfecto
- Si querés una textura aún más cremosa, podés usar todo crema de leche en lugar de mezclar con leche.
- Para un sabor más intenso, agregá un poco de queso parmesano en la última capa.
- Si te gusta un toque crocante, podés espolvorear pan rallado mezclado con queso sobre la superficie antes de gratinar.
- Este plato se puede preparar con anticipación y recalentar en el horno sin problemas.
Este gratinado de papas con queso es una opción irresistible para cualquier ocasión.
Su combinación de cremosidad y crocantez lo hace perfecto para compartir con la familia o sorprender a tus invitados.
¡Probalo y disfrutá de una receta que nunca falla!
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