Una de las meriendas más tentadoras que podés hacer en casa, con masa suave, relleno aromático y un final dulce que los vuelve únicos.
Son ideales para compartir o para darse un gusto especial. El secreto está en la textura y en un buen glaseado.

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Ingredientes
Para la masa:
- 500 g de harina 0000
- 10 g de levadura seca (o 25 g fresca)
- 250 ml de leche tibia
- 80 g de azúcar
- 80 g de manteca blanda
- 1 huevo
- 1 pizca de sal
Para el relleno:
- 100 g de azúcar
- 2 cucharadas de canela
- 60 g de manteca blanda
Para el glaseado:
- 150 g de azúcar impalpable
- 3 cucharadas de leche o crema
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Preparación
- En un bowl, mezclar la levadura con la leche tibia y una cucharada de azúcar. Dejar reposar unos minutos hasta que espume.
- En otro recipiente, colocar la harina, el resto del azúcar y la pizca de sal. Agregar el huevo, la manteca y la mezcla de levadura.
- Unir todo hasta formar una masa y amasar durante unos 10 minutos hasta que esté lisa y suave.
- Tapar y dejar levar en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño.
- Estirar la masa en forma de rectángulo.
- Untar con la manteca blanda y espolvorear con la mezcla de azúcar y canela.
- Enrollar desde uno de los lados largos formando un cilindro.
- Cortar en porciones iguales y acomodar en una fuente enmantecada.
- Dejar reposar nuevamente unos 20 a 30 minutos para que vuelvan a crecer.
- Llevar a horno medio (180°C) durante 20 a 25 minutos hasta que estén dorados.
Para el glaseado:
11. Mezclar el azúcar impalpable con la leche o crema y la vainilla hasta lograr una textura suave.
12. Colocar el glaseado sobre los rolls aún tibios para que se distribuya bien y se integre con la masa.
Consejos:
- La leche no debe estar caliente, solo tibia, para no afectar la levadura y lograr un buen levado.
- Amasar bien es clave para que los rolls queden aireados y esponjosos. Si la masa está pegajosa, podés agregar un poco más de harina, pero sin excederte.
- El relleno tiene que estar bien distribuido para que cada roll tenga sabor en todas las capas.
- Al enrollar, hacelo con firmeza pero sin aplastar la masa, así conservan su forma y volumen.
- Dejar espacio entre los rolls en la fuente permite que crezcan mejor durante la cocción.
- Si querés un resultado más húmedo, podés agregar un chorrito de crema o leche por encima antes de hornear.
- El glaseado se aprovecha mejor cuando los rolls están tibios, ya que se integra sin desaparecer y realza el sabor.
- Se pueden recalentar unos segundos antes de servir y quedan como recién hechos.
Una receta irresistible, perfecta para una merienda especial con todo el aroma y sabor de lo casero.
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