Esta torta de ricota tiene una textura suave, húmeda y aireada que la diferencia de una cheesecake clásica.
El contraste entre la base crocante y el relleno cremoso la hace irresistible. Ideal para una merienda especial o para algo dulce bien casero.

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Ingredientes
Para la base:
- 200 g de galletitas dulces
- 100 g de manteca derretida
Para el relleno:
- 500 g de ricota bien escurrida
- 3 huevos
- 150 g de azúcar
- 200 ml de crema de leche
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Ralladura de 1 limón
- 1 cucharada de maicena
Para decorar:
- Frambuesas
- Moras
- Azúcar impalpable
Preparación
- Triturá las galletitas hasta obtener un polvo fino. Mezclalas con la manteca derretida hasta formar una pasta húmeda. Volcá esta mezcla en un molde desmontable y presioná bien para cubrir toda la base. Llevá a la heladera unos 15 minutos para que se compacte.
- En un bowl grande colocá la ricota y trabajala con cuchara o batidor para que quede más lisa. Agregá el azúcar y mezclá bien. Incorporá los huevos de a uno, integrando cada vez antes de sumar el siguiente.
- Sumá la crema de leche, la esencia de vainilla y la ralladura de limón. Mezclá hasta lograr una preparación homogénea, cremosa y sin grumos visibles.
- Agregá la maicena y mezclá suavemente para integrar. Este paso ayuda a darle cuerpo y estabilidad al relleno durante la cocción.
- Volcá la preparación sobre la base ya fría y llevá a horno precalentado a 170 grados. Cociná entre 50 y 60 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el centro firme pero ligeramente húmedo.
- Apagá el horno y dejá la torta adentro con la puerta entreabierta durante unos 15 minutos. Esto evita que se baje bruscamente.
- Retirá, dejá enfriar completamente a temperatura ambiente y luego llevá a la heladera por al menos 2 horas antes de desmoldar.
- Antes de servir, espolvoreá con azúcar impalpable y decorá con frutas frescas.
Tips y consejos:
- Es fundamental escurrir bien la ricota para evitar que la torta quede demasiado húmeda.
- Si querés una textura más fina, podés procesar la ricota antes de usarla.
- No batas en exceso para evitar que se formen grietas durante la cocción.
- Podés reemplazar la ralladura de limón por naranja para variar el sabor.
- Cuanto más tiempo repose en frío, mejor textura va a tener al momento de cortar.
- Usar molde desmontable facilita mucho el desmolde sin romper la torta.
Es una receta simple pero con resultado espectacular.
Perfecta para acompañar con café, mate o como postre después de una comida.
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