Estas manzanas asadas quedan tiernas, brillantes y con un relleno dulce que las hace muy vistosas al servir.
La pulpa se vuelve suave durante la cocción, mientras el azúcar, la manteca y la canela forman un juguito dorado en la fuente.

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Es un postre simple, aromático y perfecto para comer caliente, con una presentación casera muy tentadora.
Ingredientes
- 4 manzanas rojas firmes o verdes
- 4 cdas de azúcar mascabo o azúcar común
- 2 cdas de manteca
- 1 cdita de canela
- 4 cdas de nueces picadas
- 3 cdas de pasas de uva o arándanos secos
- 2 cdas de miel
- 100 ml de agua, jugo de naranja o almíbar liviano
- 1 cdita de esencia de vainilla, opcional
- 1 pizca de sal
Preparación
- Lavá bien las manzanas y secalas. Elegí frutas firmes, sin golpes y de tamaño parejo, porque así se cocinan al mismo tiempo y mantienen mejor la forma durante el horneado.
- Con un cuchillo chico o un descorazonador, retirales el centro desde la parte superior, sacando las semillas y formando un hueco para el relleno. No llegues hasta la base: conviene dejar un fondo para que el jugo y el relleno no se escapen por completo.
- Hacé un corte superficial alrededor de cada manzana, apenas marcando la piel. Esto ayuda a que no se revienten demasiado durante la cocción y permite que se abran de forma más prolija.
- En un bowl, mezclá el azúcar, la canela, las nueces picadas, las pasas o arándanos secos, la pizca de sal y la esencia de vainilla. Sumá la manteca en trocitos pequeños para que se derrita dentro de la manzana mientras se cocina.
- Rellená cada manzana con esta mezcla, presionando suavemente para que entre bien en el hueco. Dejá que el relleno sobresalga apenas por arriba, porque eso hace que se vea más abundante y apetecible.
- Acomodá las manzanas en una fuente apta para horno. Agregá en la base el agua, jugo de naranja o almíbar liviano. Ese líquido ayuda a generar vapor, evita que se peguen y se transforma en una salsa dulce durante la cocción.
- Rociá cada manzana con un poco de miel. Si querés que queden más brillantes, también podés poner una pequeña cantidad sobre los costados para que se caramelicen mejor.
- Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 30 a 40 minutos, según el tamaño y la variedad de manzana. Están listas cuando la piel se ve arrugada y brillante, y la pulpa está tierna al pincharla con un cuchillo.
- Durante la cocción, abrí el horno una o dos veces y bañá las manzanas con el jugo que se forma en la fuente. Este paso ayuda a que queden más doradas, jugosas y con mejor brillo.
- Retirá del horno y dejá reposar 5 minutos antes de servir. Presentalas en la misma fuente o en platos individuales, agregando por encima un poco del almíbar espeso que quedó en la base.
Tips y consejos:
- Para que se vean más lindas, usá manzanas de piel roja o bicolor. Al hornearse toman un color brillante y contrastan muy bien con el relleno.
- No las cocines de más. Tienen que quedar tiernas, pero enteras. Si se pasan, pueden abrirse demasiado y perder forma.
- Las nueces aportan textura y hacen que el relleno se vea más abundante. También podés usar almendras, avellanas o maní picado.
- Las pasas o arándanos secos quedan muy bien porque absorben el jugo dulce y se vuelven más brillantes.
- Si querés un sabor más intenso, mezclá el azúcar con una pizca de jengibre o nuez moscada.
- Para servirlas más completas, podés acompañarlas con crema batida, una bocha de helado o yogur natural espeso.
Estas manzanas asadas rellenas quedan suaves por dentro, brillantes por fuera y con un perfume irresistible a canela y caramelo.
Son fáciles de preparar, se ven muy bien en la fuente y funcionan perfecto como postre caliente para compartir.
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