Una receta clásica, casera y rendidora, con masa hecha desde cero y un relleno sabroso que queda húmedo sin desarmarse.
La carne se cocina con cebolla, morrón y condimentos para lograr un sabor bien completo.

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Al hornearlas, la masa queda dorada, suave por dentro y con una terminación muy tentadora.
Ingredientes
Para la masa:
- 500 g de harina común
- 100 ml de aceite o grasa derretida
- 200 ml de agua tibia
- 1 cdita de sal
- 1 huevo para pintar
Para el relleno:
- 600 g de carne picada
- 2 cebollas grandes
- 1/2 morrón rojo
- 2 cdas de aceite
- 1 cdita de pimentón
- 1/2 cdita de comino
- 1/2 cdita de ají molido, opcional
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- 2 cdas de caldo o agua, si hace falta
- 2 huevos duros picados, opcional
- Aceitunas picadas, opcional
Preparación
- Para la masa, colocá la harina en un bol grande y agregá la sal. Hacé un hueco en el centro y sumá el aceite o la grasa derretida.
- Incorporá el agua tibia de a poco, mezclando con una cuchara o con la mano hasta formar una masa pareja. Si hace falta, agregá un poquito más de agua, pero sin excederte.
- Pasá la masa a la mesada y amasá durante 8 a 10 minutos, hasta que quede lisa, suave y fácil de manejar. Formá un bollo, cubrilo con un repasador limpio y dejalo descansar durante 30 minutos.
- Para el relleno, picá las cebollas y el morrón en cubitos chicos. Calentá el aceite en una sartén grande y agregá las verduras.
- Cociná a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y el morrón se ablande. Este paso ayuda a que el relleno quede más sabroso y no tenga gusto fuerte a cebolla cruda.
- Sumá la carne picada y mezclá bien, separándola con cuchara de madera para que no queden trozos demasiado grandes. Cociná hasta que cambie de color.
- Agregá el pimentón, el comino, el ají molido si lo usás, sal y pimienta. Mezclá para que los condimentos se repartan por todo el relleno.
- Cociná unos minutos más, hasta que la carne esté lista y el relleno se vea jugoso. Si lo notás seco, agregá 2 cdas de caldo o agua. No debe quedar líquido de más, pero sí húmedo y sabroso.
- Apagá el fuego y dejá enfriar el relleno antes de armar las empanadas. Si vas a usar huevo duro o aceitunas, agregalos cuando la carne ya esté tibia o fría.
- Estirá la masa sobre la mesada apenas enharinada y cortá discos del tamaño que prefieras. También podés dividir la masa en bollitos y estirar cada tapa de forma individual.
- Colocá una cucharada generosa de relleno en el centro de cada disco. No conviene cargar demasiado los bordes para poder cerrar bien.
- Humedecé apenas el borde de la masa, cerrá cada empanada y presioná con los dedos para sellar. Hacé el repulgue clásico o cerralas con tenedor, según prefieras.
- Acomodá las empanadas en una placa apenas aceitada o con papel manteca. Pincelalas con huevo batido para que queden doradas y brillantes.
- Llevá a horno precalentado a 200 °C durante 20 a 25 minutos, o hasta que la masa esté bien dorada y cocida.
- Retiralas del horno y dejalas reposar unos minutos antes de servir, para que el relleno se asiente y mantenga mejor su jugo.
Tips y consejos:
- Para que la masa quede más sabrosa, podés usar grasa derretida en lugar de aceite. Si preferís una versión más simple, el aceite funciona muy bien.
- El descanso de la masa es importante porque permite estirarla mejor y evita que se contraiga al armar las empanadas.
- El relleno debe estar frío antes de usarlo. Si lo ponés caliente sobre la masa, puede humedecerla demasiado y dificultar el cierre.
- Para lograr empanadas jugosas, no cocines la carne hasta secarla por completo. Tiene que quedar húmeda, con algo de fondo de cocción, pero sin exceso de líquido.
- La cebolla aporta mucha humedad y sabor, por eso conviene usar una buena cantidad. Cocinada despacio queda más suave y mejora la textura del relleno.
- No sobrecargues las empanadas. Si tienen demasiado relleno, pueden abrirse durante la cocción.
- El horno tiene que estar bien caliente antes de ponerlas. Así la masa se cocina rápido, se dora mejor y el relleno conserva su jugosidad.
- Si querés una terminación más intensa, podés pincelarlas dos veces con huevo: una antes de hornear y otra apenas a mitad de cocción.
Estas empanadas de carne quedan doradas, jugosas y con una masa casera muy rica.
Son rendidoras, fáciles de preparar en cantidad y perfectas para servir recién hechas con el relleno bien sabroso.
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