La chocotorta es un postre frío, fácil y muy cremoso que no necesita horno.
Se prepara con capas de galletitas de chocolate y una mezcla suave de dulce de leche con queso crema.

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Esta versión suma una decoración más llamativa con copos de dulce de leche, chocolate derretido y virutas por encima.
Ingredientes
- 600 gramos de galletitas de chocolate rectangulares
- 500 gramos de dulce de leche repostero
- 500 gramos de queso crema firme
- 200 mililitros de leche chocolatada, café suave o leche común
- 100 gramos de chocolate semiamargo
- 2 cucharadas de crema de leche, opcional
- 100 gramos extra de dulce de leche repostero para decorar
- Chocolate rallado o virutas de chocolate a gusto
- Galletitas de chocolate partidas para decorar, opcional
Preparación
- Colocá el dulce de leche y el queso crema en un bowl grande. Mezclá con espátula o batidor de mano hasta obtener una crema lisa, espesa y de color caramelo claro.
- Prepará una fuente rectangular o cuadrada. Si querés desmoldarla después, podés cubrir la base y los bordes con papel film, dejando sobrante hacia los costados.
- Colocá la leche chocolatada, el café suave o la leche común en un recipiente amplio. Pasá las galletitas de chocolate apenas unos segundos por el líquido, sin dejarlas demasiado tiempo para que no se rompan.
- Cubrí la base de la fuente con una primera capa de galletitas humedecidas, acomodándolas una al lado de la otra hasta formar una base pareja.
- Extendé una capa de la crema de dulce de leche y queso crema sobre las galletitas. Usá una espátula para repartirla bien y que quede una superficie uniforme.
- Repetí el proceso alternando capas de galletitas humedecidas y capas de crema. Lo ideal es formar varias capas para que al cortar se vea bien marcada la estructura del postre.
- Terminá con una capa generosa de crema en la superficie. Alisá bien la parte de arriba con una espátula para que quede prolija y lista para decorar.
- Llevá la chocotorta a la heladera durante al menos 6 horas. Si podés dejarla de un día para el otro, queda mucho mejor porque las galletitas se ablandan y las capas toman más cuerpo.
- Derretí el chocolate semiamargo a baño María o en microondas en tandas cortas. Si querés que quede más fluido, mezclalo con dos cucharadas de crema de leche.
- Decorá la superficie con hilos de chocolate derretido, formando líneas cruzadas o un dibujo simple. Después agregá copos de dulce de leche con una manga o una cucharita.
- Sumá chocolate rallado o virutas por encima para darle más textura. También podés colocar algunos pedacitos de galletitas de chocolate alrededor o en la base del plato.
- Antes de servir, cortá porciones rectangulares con un cuchillo limpio. Para que el corte salga más prolijo, limpiá el cuchillo entre cada porción.
Tips y consejos
- Usá dulce de leche repostero: tiene más cuerpo que el tradicional y ayuda a que la crema quede firme, especialmente si vas a desmoldar la chocotorta.
- No remojes demasiado las galletitas: solo tienen que humedecerse unos segundos. Si absorben mucho líquido, pueden romperse y hacer que las capas pierdan forma.
- Dejala descansar varias horas: el frío es clave para que la crema tome consistencia y las galletitas se integren sin quedar secas.
- Elegí una fuente rectangular: así las capas quedan más parejas y el corte se parece al de una chocotorta clásica.
- Decorá después del frío: si la superficie está firme, el chocolate y los copos de dulce de leche quedan más prolijos.
- Servila bien fría: la textura queda más cremosa, el corte se mantiene mejor y el sabor del dulce de leche se siente más equilibrado.
Esta chocotorta queda cremosa, firme y muy vistosa, con capas bien marcadas y una cobertura simple pero llamativa.
Es una receta ideal para preparar con anticipación y servir bien fría cuando querés un postre fácil, clásico y con una presentación más especial.
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