Cómo hacer budín diplomático casero
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Cómo hacer budín diplomático casero

El budín diplomático es un postre clásico, rendidor y muy rico, ideal para aprovechar pan dulce, vainillas, bizcochuelo o facturas que hayan quedado de otro día.

Esta versión con crema queda más suave, húmeda y sabrosa, con una textura tierna por dentro, frutas en la miga y una cobertura cremosa que lo hace mucho más tentador.

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Ingredientes

Para el budín:

  • 500 gr de pan dulce, vainillas, bizcochuelo o facturas
  • 500 ml de leche
  • 200 ml de crema de leche
  • 4 huevos
  • 150 gr de azúcar
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • 1 cdita de ralladura de limón o naranja, opcional
  • 80 gr de pasas de uva
  • 80 gr de frutas abrillantadas
  • 50 gr de nueces picadas, opcional
  • 2 cdas de licor, coñac o ron, opcional
  • 1 pizca de sal

Para el caramelo:

  • 180 gr de azúcar
  • 4 cdas de agua

Para la cobertura:

  • 250 ml de crema de leche bien fría
  • 2 cdas de azúcar impalpable
  • 1/2 cdita de esencia de vainilla

Preparación

  1. Prepará el caramelo colocando el azúcar y el agua en una sartén o cacerolita. Cociná a fuego medio, sin revolver demasiado, hasta que tome un color dorado intenso.
  2. Volcá el caramelo en un molde savarín, budinera o molde redondo. Girá el molde con cuidado para cubrir la base y parte de los bordes. Reservá mientras preparás la mezcla.
  3. Cortá el pan dulce, las vainillas, el bizcochuelo o las facturas en trozos medianos. No hace falta que queden perfectos, porque después se van a humedecer con la mezcla.
  4. Colocá los trozos en un bowl grande y agregá la leche y la crema de leche. Mezclá suavemente y dejá reposar 15 a 20 minutos para que absorban bien el líquido.
  5. En otro bowl, batí apenas los huevos con el azúcar, la esencia de vainilla, la ralladura si vas a usar y una pizca de sal. No hace falta batir mucho, solo integrar.
  6. Agregá la mezcla de huevos al bowl con el pan remojado. Mezclá con una cuchara o espátula hasta que todo quede bien unido, pero sin deshacer por completo los trozos. La idea es que la textura quede húmeda y con cuerpo, no líquida.
  7. Sumá las pasas de uva, las frutas abrillantadas, las nueces si querés y el licor si vas a usar. Mezclá para distribuir bien los agregados en toda la preparación.
  8. Volcá la mezcla en el molde acaramelado y emparejá la superficie con una cuchara. Presioná apenas para que no queden huecos grandes de aire.
  9. Colocá el molde dentro de una fuente más grande con agua caliente para cocinarlo a baño María. El agua debe llegar aproximadamente hasta la mitad del molde.
  10. Llevá a horno medio, aproximadamente 160 °C, durante 50 a 70 minutos. El tiempo puede variar según el molde. Está listo cuando la superficie se ve firme y al pinchar el centro el palillo sale húmedo, pero sin mezcla cruda.
  11. Retirá del horno y dejá enfriar a temperatura ambiente dentro del molde. Después llevá a la heladera durante al menos 4 horas para que tome cuerpo y se pueda desmoldar mejor.
  12. Para desmoldar, pasá un cuchillo fino por los bordes si hace falta y apoyá un plato grande sobre el molde. Dalo vuelta con cuidado para que caiga el budín con el caramelo.
  13. Prepará la cobertura batiendo la crema de leche bien fría con el azúcar impalpable y la esencia de vainilla hasta que tome cuerpo. No la batas de más; tiene que quedar cremosa y fácil de untar.
  14. Cubrí la parte superior del budín con la crema, extendiéndola de manera casera con una cuchara o espátula. No hace falta que quede perfecta: las ondas suaves hacen que se vea más tentador.
  15. Cortá una porción generosa y serví frío. La textura ideal debe verse húmeda, compacta pero tierna, con frutas en el interior y una capa cremosa por encima.

Tips y consejos

  • Para que el budín quede bien húmedo, es importante dejar reposar el pan o las masas dulces con la leche y la crema antes de hornear. Ese tiempo permite que absorban líquido y no queden partes secas.
  • Podés hacerlo con pan dulce, vainillas, bizcochuelo, medialunas, facturas simples o una mezcla de todo. Cuanto más sabrosa sea la base, más rico queda el resultado final.
  • No conviene procesar la mezcla. El budín diplomático queda mejor cuando conserva una textura irregular, con trocitos tiernos y húmedos, no como una pasta completamente lisa.
  • La crema de leche en la mezcla ayuda a que el interior quede más suave y menos seco que un budín de pan común. También le da un sabor más delicado y una textura más interesante.
  • Si usás pan dulce, probá la cantidad de azúcar antes de agregar todo, porque algunos ya vienen bastante dulces. En ese caso podés bajar un poco el azúcar de la receta.
  • Las frutas abrillantadas y las pasas son clásicas, pero podés reemplazarlas por nueces, almendras, chips de chocolate o cáscaras de naranja confitadas.
  • Si no te gustan las pasas, podés sacarlas sin problema. El budín igual queda rico con frutas abrillantadas, frutos secos o solo con la base húmeda y el caramelo.
  • El licor es opcional, pero le da un toque más clásico y perfumado. Usá poca cantidad para que acompañe el sabor sin dominar el postre.
  • El baño María ayuda a que la cocción sea más suave y pareja. Si lo horneás directo, puede quedar más seco en los bordes antes de que el centro termine de cocinarse.
  • No lo desmoldes caliente. Cuando está recién hecho es más frágil y puede romperse. Lo mejor es enfriarlo bien y dejarlo varias horas en la heladera.
  • Para que el caramelo se despegue mejor, podés apoyar unos segundos la base del molde sobre agua caliente antes de desmoldar. Eso ayuda a aflojarlo sin romper el budín.
  • La cobertura debe ponerse cuando el budín ya está frío. Si la colocás sobre el budín tibio, la crema se ablanda y pierde forma.
  • Para una presentación más casera y real, extendé la crema con cuchara, dejando marcas suaves. No hace falta usar manga ni hacer una decoración perfecta.
  • Se conserva en la heladera, bien tapado, durante 3 a 4 días. Con el reposo queda más rico, porque la humedad se distribuye mejor y los sabores se asientan.
  • Para servir porciones prolijas, usá un cuchillo liso y limpio. Si tiene mucha crema arriba, conviene limpiar el cuchillo entre corte y corte.

Este budín diplomático es una opción clásica, abundante y mucho más especial que un budín simple.

Con una miga húmeda, frutas, caramelo y crema por encima, queda perfecto para servir como postre casero bien completo.

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