Triángulos dulces de manzana
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Triángulos dulces de manzana

Estos triángulos dulces de manzana quedan dorados, tiernos por dentro y con un relleno suave de fruta caramelizada.

Son ideales para la merienda porque se sirven en porciones individuales, tienen una masa casera simple y se pueden terminar con azúcar o un glaseado liviano.

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Ingredientes

Para la masa:

  • 300 gr de harina 0000
  • 80 gr de azúcar
  • 1 cdita de polvo de hornear
  • 1 pizca de sal
  • 80 gr de manteca fría
  • 1 huevo
  • 80 ml de leche
  • 1 cdita de esencia de vainilla

Para el relleno:

  • 3 manzanas
  • 50 gr de azúcar
  • 1 cda de manteca
  • 1 cdita de canela
  • 1 cdita de jugo de limón
  • 1 cdita de fécula de maíz
  • 2 cdas de agua

Para pincelar:

  • 1 huevo
  • 1 cda de leche
  • Azúcar común o rubia, a gusto

Para el glaseado opcional:

  • 4 cdas de azúcar impalpable
  • 1 cdita de jugo de limón
  • 1 o 2 cditas de agua

Preparación

  1. Pelar las manzanas, retirarles el centro y cortarlas en cubitos chicos. Colocarlas en una sartén con la manteca, el azúcar, la canela y el jugo de limón.
  2. Cocinar a fuego medio durante 6 a 8 minutos, mezclando cada tanto, hasta que la manzana empiece a ablandarse y se forme un juguito espeso.
  3. Disolver la fécula de maíz en las 2 cdas de agua y agregarla al relleno. Cocinar 1 minuto más, hasta que tome cuerpo. Retirar del fuego y dejar enfriar bien antes de usar.
  4. Para la masa, colocar en un bowl la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal. Mezclar apenas.
  5. Agregar la manteca fría en cubitos y deshacerla con la punta de los dedos hasta formar una textura arenosa.
  6. Sumar el huevo, la leche y la esencia de vainilla. Unir la masa sin amasar de más, solo hasta que quede pareja. Si hace falta, agregar apenas un poquito más de leche.
  7. Envolver la masa y llevarla a la heladera durante 20 a 30 minutos para que tome firmeza y sea más fácil estirarla.
  8. Estirar la masa sobre la mesada apenas enharinada hasta dejarla de unos 3 mm de espesor. Cortar cuadrados medianos, de aproximadamente 10 x 10 cm.
  9. Colocar una cucharada de relleno frío en el centro de cada cuadrado. No conviene poner demasiado para que no se abra durante la cocción.
  10. Doblar cada cuadrado en forma de triángulo, presionar bien los bordes y sellar con un tenedor. Acomodar los triángulos en una placa enmantecada o con papel manteca.
  11. Mezclar el huevo con la leche y pincelar la superficie. Espolvorear con azúcar por arriba para que queden dorados y con una capa apenas crocante.
  12. Llevar a horno precalentado a 180 °C durante 18 a 25 minutos, o hasta que estén dorados en la superficie y la base se vea cocida.
  13. Retirar del horno y dejar entibiar sobre una rejilla. Si querés agregar glaseado, mezclar el azúcar impalpable con el jugo de limón y un poquito de agua hasta lograr una consistencia fluida.
  14. Hacer hilos finos de glaseado sobre los triángulos ya tibios o fríos. Dejar reposar unos minutos antes de servir.

Tips y consejos

  • El relleno tiene que estar frío antes de armar los triángulos. Si se usa caliente, ablanda la masa, complica el sellado y puede hacer que se abran en el horno.
  • No conviene cargar demasiado cada pieza. Una cucharada de relleno alcanza para que queden sabrosos sin que la manzana se escape por los bordes.
  • Para un relleno más cremoso, cociná la manzana hasta que algunos cubitos se deshagan un poco y otros queden enteros. Esa mezcla de texturas queda mejor que una compota completamente lisa.
  • Si las manzanas largan mucho líquido, cocinalas unos minutos más antes de agregar la fécula. El relleno debe quedar húmedo y brillante, pero no aguado.
  • La masa no debe amasarse demasiado. Solo hay que unir los ingredientes; si se trabaja de más, puede quedar dura después de hornear.
  • Para que los bordes cierren bien, podés humedecer apenas la masa con agua antes de doblarla. Después presioná con los dedos y terminá de sellar con un tenedor.
  • Si querés una superficie más dorada, pincelá con huevo y leche. Si preferís una terminación más simple, podés pincelar solo con leche y espolvorear azúcar.
  • El glaseado es opcional, pero queda muy bien si lo hacés liviano y en hilos finos. Si queda demasiado espeso, agregá unas gotas de agua; si queda muy líquido, sumá un poco más de azúcar impalpable.
  • Se pueden comer tibios o fríos. Tibios quedan más suaves y con el relleno más cremoso; fríos se sienten más firmes y son más fáciles de guardar o transportar.
  • Para conservarlos, guardalos en un recipiente cerrado a temperatura ambiente por 1 día o en heladera por 2 a 3 días. Antes de servir, podés darles unos minutos de horno bajo para recuperar mejor la textura.

Son una opción casera y rendidora para acompañar el mate, el café o una merienda familiar.

Con masa suave, manzana especiada y un toque de azúcar arriba, quedan simples pero muy tentadores.

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