Estas barritas caseras de avena y miel son simples, rendidoras y quedan con una textura firme, apenas húmeda y bien dorada.
La miel ayuda a unir los ingredientes y deja una superficie brillante, con ese aspecto casero que las hace muy tentadoras.

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Ingredientes
- 250 gr de avena tradicional
- 120 gr de miel
- 80 gr de azúcar mascabo o azúcar común
- 70 gr de manteca
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 2 cdas de semillas de sésamo o girasol, opcional
- 3 cdas de maní, nueces o almendras picadas, opcional
- 2 cdas extra de miel para pincelar o decorar
Preparación
- Colocar la avena en una sartén amplia y llevar a fuego bajo durante 4 o 5 minutos, mezclando seguido. La idea es apenas tostarla para que tome más sabor, sin que se queme.
- En una olla chica, poner la miel, el azúcar, la manteca, la esencia de vainilla y una pizca de sal. Llevar a fuego bajo y mezclar hasta que la manteca se derrita por completo y la preparación quede bien unida.
- Cocinar esa mezcla durante 2 o 3 minutos, siempre a fuego bajo, hasta que se vea más brillante y apenas espesa. No hace falta que llegue a punto caramelo fuerte.
- Pasar la avena tostada a un bowl. Agregar las semillas y los frutos secos picados si se van a usar. Mezclar para distribuir todo de manera pareja.
- Volcar encima la preparación caliente de miel y manteca. Revolver con cuchara hasta que toda la avena quede bien húmeda y cubierta. Este paso es importante para que después las barritas no se desarmen.
- Forrar una fuente chica o molde rectangular con papel manteca. Colocar la mezcla dentro y presionar muy bien con una cuchara, espátula o la base de un vaso. Tiene que quedar una capa compacta y pareja.
- Llevar a horno precalentado a 170 °C durante 15 a 20 minutos, hasta que la superficie se vea dorada y los bordes estén apenas más tostados.
- Retirar del horno y dejar reposar dentro del molde durante 15 minutos. Cuando todavía esté algo blanda, marcar las barritas con un cuchillo, sin separarlas del todo.
- Dejar enfriar por completo antes de desmoldar y cortar. Si se cortan demasiado calientes, pueden romperse.
- Para darles una terminación más brillante, pincelar la superficie con un poco de miel apenas líquida. También se puede dejar caer un hilo fino de miel por arriba antes de servir.
Tips y consejos:
- La avena tradicional funciona mejor que la instantánea porque deja una textura más marcada y ayuda a que las barritas se vean más caseras. La instantánea también sirve, pero puede dar un resultado más compacto y menos definido.
- Es fundamental presionar bien la mezcla dentro del molde. Si queda floja o con aire entre los ingredientes, las barritas se pueden quebrar al cortarlas. Conviene apretar varias veces, especialmente en las esquinas y los bordes.
- No hay que pasarse con el horno. Cuando salen, todavía pueden parecer un poco blandas, pero al enfriarse terminan de tomar firmeza. Si se cocinan demasiado, pueden quedar muy duras.
- Para cortarlas mejor, lo ideal es marcarlas cuando están tibias y terminar de separarlas cuando ya están frías. Ese pequeño paso ayuda a que mantengan una forma más pareja.
- Si querés que queden más húmedas, podés sumar una cucharada extra de miel a la mezcla. Si preferís una textura más seca y crocante, dejalas unos minutos más en el horno, siempre controlando que no se quemen los bordes.
- Se conservan bien en un recipiente cerrado durante varios días. Para que no se peguen entre sí, conviene separarlas con pedacitos de papel manteca.
Estas barritas quedan firmes, doradas y con mucho sabor a miel.
Son una buena receta para preparar en cantidad y tener algo casero listo durante la semana.
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