Esta lasaña reemplaza la masa tradicional por capas de berenjena, combinadas con ricota, salsa de tomate y queso gratinado.
Queda sabrosa, húmeda y con un relleno suave que contrasta muy bien con el dorado de la superficie.

Te recomendamos: 4 salsas caseras para acompañar los ñoquis del 29
Ingredientes
- 3 berenjenas grandes
- 500 gr de ricota
- 700 gr de salsa de tomate
- 250 gr de mozzarella
- 80 gr de queso rallado
- 1 huevo
- 2 dientes de ajo
- 2 cdas de aceite
- 1 cdita de orégano
- 1 puñado de albahaca fresca
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
Preparación
- Lavar las berenjenas y cortarlas a lo largo en rodajas de aproximadamente medio centímetro. Intentar que todas tengan un grosor parecido para que se cocinen de manera pareja.
- Colocar las rodajas sobre una fuente, agregarles un poco de sal y dejarlas reposar durante 20 minutos. Luego secarlas con papel de cocina para retirar el líquido que hayan soltado.
- Calentar una plancha o sartén con una pequeña cantidad de aceite. Cocinar las berenjenas de ambos lados hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. Retirarlas y reservarlas.
- Colocar la ricota en un recipiente. Agregar el huevo, la mitad del queso rallado, pimienta, un poco de sal y algunas hojas de albahaca picadas. Mezclar hasta obtener un relleno uniforme.
- Para preparar la salsa, calentar una cucharada de aceite en una cacerola. Agregar los dientes de ajo picados y cocinarlos durante unos segundos, sin dejar que se quemen.
- Incorporar la salsa de tomate, el orégano, sal y pimienta. Cocinar a fuego bajo durante 15 minutos para que tome más sabor y pierda parte del exceso de líquido.
- Cubrir el fondo de una fuente para horno con una capa fina de salsa de tomate.
- Acomodar una primera capa de berenjenas, superponiéndolas apenas para que no queden espacios vacíos.
- Distribuir una parte de la mezcla de ricota y cubrir con un poco de salsa de tomate. Agregar algunas tiras o cubos de mozzarella.
- Repetir las capas en el mismo orden hasta terminar los ingredientes. La última capa debe llevar berenjena, salsa de tomate, mozzarella y el resto del queso rallado.
- Llevar la fuente a horno precalentado a 190 °C durante 30 a 35 minutos, o hasta que el queso esté bien derretido y la superficie comience a dorarse.
- Retirar del horno y dejar reposar durante unos 15 minutos antes de servir. Este tiempo permite que las capas se asienten y evita que la porción se desarme por completo al cortarla.
Tips y consejos
- El grosor de las berenjenas es importante. Si se cortan demasiado finas, pueden romperse durante la cocción. Si quedan muy gruesas, tardarán más en ablandarse y la lasaña puede resultar pesada.
- El paso de salar las berenjenas ayuda a retirar parte de su humedad. También evita que liberen demasiado líquido dentro de la fuente mientras se hornean.
- Antes de armar la lasaña, las rodajas deben estar tiernas pero no deshechas. La cocción se completa en el horno junto con el resto de los ingredientes.
- Se pueden cocinar las berenjenas en el horno en lugar de usar una sartén. Para hacerlo, acomodarlas en una placa aceitada y hornearlas a 200 °C durante unos 15 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción.
- La ricota debe escurrirse si contiene demasiado suero. Un relleno muy húmedo puede hacer que la lasaña pierda firmeza y se acumule líquido en el fondo de la fuente.
- El huevo ayuda a unir la ricota y permite que el relleno conserve mejor su forma después del horneado. No es necesario agregar más de uno.
- La salsa de tomate debe ser espesa. Si está demasiado líquida, conviene cocinarla unos minutos más antes de usarla.
- No hay que colocar una cantidad excesiva de salsa entre las capas. La berenjena y la ricota ya aportan humedad, por lo que una capa moderada es suficiente.
- La mozzarella puede cortarse en cubos pequeños o rallarse. Distribuirla en varias capas permite que el queso aparezca también en el interior y no solamente en la cubierta.
- Si se busca un sabor más intenso, se puede mezclar parte del queso rallado con la ricota. También se puede utilizar mozzarella ahumada en una cantidad pequeña.
- La albahaca puede agregarse al relleno o distribuirse entre las capas. Para decorar, es preferible colocar algunas hojas frescas una vez que la lasaña sale del horno.
- El reposo después de la cocción es fundamental. Recién salida del horno, la salsa y los quesos están demasiado fluidos. Después de unos minutos, la porción conserva mejor las capas.
- Si se prepara con anticipación, puede armarse y guardarse en la heladera antes de hornear. En ese caso, conviene retirarla unos 20 minutos antes para que la fuente no esté demasiado fría al entrar al horno.
- Las sobras pueden conservarse en la heladera durante un máximo de 3 días. Para recalentar, cubrir la porción y llevarla al horno a temperatura moderada para evitar que la superficie se seque.
La combinación de berenjena, ricota y tomate da como resultado una lasaña abundante y con capas llenas de sabor.
El queso gratinado completa una preparación casera que se puede servir directamente desde la fuente o en porciones individuales.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra