Las bruschettas caprese gratinadas combinan pan casero crocante, tomates frescos, mozzarella fundida y albahaca.
Una receta deliciosa para preparar una entrada diferente, con mucho sabor y una cubierta doradita.

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Ingredientes
Para el pan casero:
- 500 g de harina 000
- 300 ml de agua tibia
- 10 g de levadura seca o 25 g de levadura fresca
- 2 cdas de aceite de oliva
- 1 cdita de azúcar
- 10 g de sal
Para la cobertura:
- 250 g de tomates cherry
- 250 g de mozzarella
- 2 dientes de ajo
- 3 cdas de aceite de oliva
- 10 hojas de albahaca fresca
- 1 cdita de orégano seco
- Sal y pimienta a gusto
Preparación
- Colocar la levadura en un recipiente con el agua tibia y el azúcar. Mezclar suavemente y dejar reposar durante 5 a 10 minutos, hasta que comience a formar espuma.
- En un recipiente amplio, colocar la harina y la sal. Mezclar y formar un hueco en el centro para incorporar los ingredientes líquidos.
- Agregar la levadura activada y el aceite de oliva. Mezclar con una cuchara hasta que los ingredientes comiencen a integrarse y se forme una masa.
- Pasar la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasar durante 8 a 10 minutos, hasta conseguir una textura suave, elástica y homogénea.
- Formar un bollo y colocarlo en un recipiente apenas aceitado. Cubrir con un repasador limpio y dejar leudar durante aproximadamente una hora, o hasta que duplique su volumen.
- Retirar la masa del recipiente y presionarla suavemente para eliminar parte del aire. Dividirla en dos porciones iguales.
- Formar dos panes alargados, similares a pequeñas baguettes, de aproximadamente 30 cm de largo. Colocarlos sobre una bandeja cubierta con papel manteca.
- Cubrir los panes y dejarlos reposar durante 30 minutos más. Mientras tanto, precalentar el horno a 220 °C.
- Realizar dos o tres cortes diagonales poco profundos sobre cada pan con un cuchillo afilado. Llevarlos al horno durante 20 a 25 minutos, hasta que estén dorados y tengan una corteza firme.
- Retirar los panes del horno y dejarlos enfriar sobre una rejilla durante al menos 30 minutos. Esto permitirá cortarlos sin aplastar la miga.
- Cortar los panes en rodajas diagonales de aproximadamente 1,5 cm de grosor. Acomodarlas sobre una bandeja amplia, dejando un pequeño espacio entre ellas.
- Picar finamente un diente de ajo y mezclarlo con dos cucharadas de aceite de oliva. Pincelar ligeramente las rodajas de pan con esta preparación.
- Llevar las rodajas al horno a 200 °C durante 5 a 7 minutos, hasta que comiencen a dorarse y tengan una superficie ligeramente crocante.
- Mientras tanto, lavar los tomates cherry, secarlos y cortarlos en cuartos. Colocarlos en un recipiente amplio.
- Agregar el diente de ajo restante bien picado, una cucharada de aceite de oliva, sal y pimienta. Mezclar suavemente para condimentar los tomates.
- Lavar y secar las hojas de albahaca. Cortar algunas en tiras finas e incorporarlas a los tomates, reservando el resto para la presentación.
- Cortar la mozzarella en rodajas medianas. Si tiene demasiado líquido, secarla ligeramente con papel de cocina para evitar que humedezca las bruschettas.
- Retirar las tostadas del horno y distribuir los tomates condimentados sobre cada rodaja. Evitar agregar el líquido que haya quedado en el fondo del recipiente.
- Colocar una o dos rodajas de mozzarella sobre los tomates, según el tamaño del pan. Espolvorear con un poco de orégano seco.
- Llevar nuevamente al horno durante 5 a 8 minutos, hasta que la mozzarella esté completamente fundida y presente algunas zonas ligeramente doradas.
- Si se desea una superficie más gratinada, encender el grill durante el último minuto, controlando que el pan no se queme.
- Retirar las bruschettas del horno y dejar reposar durante un minuto. Terminar con algunas tiras de albahaca fresca.
- Acomodarlas sobre una tabla de madera o una fuente amplia y servir inmediatamente, mientras el pan está crocante y el queso todavía permanece caliente.
Tips y consejos
- Utilizar harina 000: permite conseguir un pan con buena estructura, ideal para cortar en rodajas y tostar.
- Controlar el agua: debe estar tibia, no caliente, para evitar dañar la levadura.
- Amasar correctamente: trabajar la masa hasta que quede suave y elástica ayuda a conseguir una miga aireada.
- Respetar el leudado: esperar a que la masa duplique su volumen permite obtener panes más livianos.
- Formar panes alargados: facilita conseguir rodajas de tamaño similar para preparar las bruschettas.
- Dejar enfriar el pan: cortarlo demasiado caliente puede aplastar la miga y dificultar el armado.
- Tostar previamente: evita que la humedad de los tomates ablande demasiado la base.
- Elegir tomates maduros: aportan mejor sabor y una textura jugosa.
- Escurrir los tomates: retirar el exceso de líquido ayuda a mantener el pan crocante.
- Secar la mozzarella: permite conseguir una cobertura fundida sin humedecer demasiado la preparación.
- No excederse con el aceite: una capa fina alcanza para aportar sabor y favorecer el dorado.
- Agregar albahaca fresca al final: conserva mejor su color y su aroma.
- Controlar el gratinado: la mozzarella debe derretirse y dorarse ligeramente, sin que el pan se reseque.
- Servir recién hechas: las bruschettas conservan mejor su textura cuando están calientes.
Quedan crocantes por debajo, con pan casero doradito, tomates jugosos y mozzarella gratinada. Perfectas para compartir recién hechas.
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