Estos alfajores combinan la textura suave y delicada de la maicena con el toque especial de las chispas de chocolate.
Quedan tiernos, se deshacen en la boca y tienen un relleno generoso que los hace todavía más tentadores.

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Son ideales para preparar en casa, guardar en una lata o servir en una merienda con algo rico para tomar.
Ingredientes
- 200 g de manteca pomada
- 150 g de azúcar impalpable
- 3 yemas
- 1 huevo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Ralladura fina de 1/2 limón, opcional
- 250 g de maicena
- 150 g de harina 0000
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
- 100 g de chispas de chocolate
- 400 g de dulce de leche repostero para rellenar
- Coco rallado para los bordes, opcional
Preparación
- Colocá la manteca pomada en un bowl junto con el azúcar impalpable. Batí hasta formar una crema suave, más clara y bien integrada. Este paso ayuda a que la masa quede más delicada y pareja.
- Agregá las yemas, el huevo, la esencia de vainilla y, si querés, la ralladura de limón. Mezclá hasta unir todo. No hace falta batir de más, solo integrar bien para que la preparación quede homogénea.
- En otro recipiente mezclá la maicena, la harina, el polvo de hornear y la pizca de sal. Tamizá estos secos sobre la preparación anterior para evitar grumos y lograr una masa más fina.
- Uní con espátula o con las manos, sin amasar demasiado. La masa tiene que quedar tierna, suave y apenas húmeda. Si la trabajás de más, las tapitas pueden quedar más duras después de horneadas.
- Sumá las chispas de chocolate y distribuílas con cuidado. Conviene incorporarlas al final para que no manchen demasiado la masa y para que queden bien repartidas en cada tapita.
- Envolvé la masa en film o colocala en una bolsa limpia y llevala a la heladera durante 30 minutos. Este descanso permite que tome firmeza y sea más fácil de estirar sin que se rompa.
- Espolvoreá apenas la mesada con harina y estirá la masa hasta dejarla de aproximadamente medio centímetro de espesor. Cortá círculos con un cortante chico o mediano, tratando de que todas las tapitas tengan el mismo tamaño.
- Colocá las tapitas en una placa enmantecada o cubierta con papel manteca, dejando un poco de espacio entre una y otra. No crecen demasiado, pero sí se expanden apenas durante la cocción.
- Horneá en horno precalentado a 170 °C durante 8 a 10 minutos. Tienen que quedar claritas, apenas firmes en la base y sin dorarse demasiado arriba. Si se pasan de cocción, pierden esa textura suave característica.
- Retirá la placa del horno y dejá enfriar las tapitas antes de moverlas, porque recién horneadas son muy frágiles. Una vez frías, despegá con cuidado.
- Colocá dulce de leche repostero en una manga o con una cuchara sobre la mitad de las tapitas. Cubrí con otra tapita, presionando suavemente para que el relleno llegue hasta el borde sin romperlas.
- Si te gusta, pasá los bordes por coco rallado. También podés dejarlos simples para que se luzcan mejor las chispas de chocolate.
Tips y consejos:
- Usá manteca pomada, no derretida. Tiene que estar blanda al tacto, pero todavía cremosa, para que se integre bien con el azúcar y le dé buena textura a la masa.
- No amases la preparación como si fuera pan. Solo hay que unir los ingredientes hasta formar una masa tierna. Cuanto menos la trabajes, más suaves quedan las tapitas.
- Las chispas de chocolate tienen que ser chicas o medianas. Si son muy grandes, pueden dificultar el corte de las tapitas o hacer que algunas se rompan al armarlas.
- El descanso en frío ayuda mucho. Si la masa está muy blanda, se pega a la mesada y cuesta cortar círculos prolijos.
- No hornees las tapitas hasta que se doren por completo. Los alfajores de maicena quedan mejor pálidos, apenas cocidos y con la base suavemente firme.
- El dulce de leche repostero es el más cómodo para rellenar, porque mantiene mejor la forma y no se escurre por los bordes.
- Para que queden más parejos, podés armar pares de tapitas del mismo tamaño antes de rellenar. Así los alfajores se ven más prolijos.
- Después de armarlos, dejalos reposar unas horas en un recipiente cerrado. Con ese descanso, las tapitas absorben un poco de humedad del relleno y quedan más tiernas.
- Si querés una versión más chocolatosa, podés sumar una cucharada de cacao amargo a una parte de la masa o usar chips de chocolate semiamargo.
- Se conservan bien durante varios días en una lata o recipiente hermético, en un lugar fresco y seco.
Estos alfajores de maicena con chispas de chocolate son una vuelta distinta sobre un clásico muy querido.
Tienen la suavidad de siempre, el relleno generoso y ese detalle de chocolate en la masa que los hace más ricos y llamativos.
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