Estos bastoncitos se preparan con una masa casera sencilla, abundante queso y un toque aromático de orégano.
Quedan dorados, firmes y crocantes, ideales para servir como snack o acompañar una salsa suave.

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Ingredientes
- 250 gr de harina
- 120 gr de queso rallado
- 80 gr de manteca fría
- 1 huevo
- 50 ml de leche
- 1 cdita de polvo de hornear
- 1 cdita de orégano seco
- ½ cdita de sal
- Pimienta al gusto
Para terminar:
- 1 huevo batido
- 30 gr de queso rallado
- ½ cdita de orégano seco
Preparación
- Colocar la harina, el polvo de hornear, la sal, la pimienta y el orégano en un recipiente amplio. Mezclar para distribuir los ingredientes.
- Agregar la manteca fría cortada en cubos pequeños.
- Trabajar la manteca con las puntas de los dedos hasta obtener una preparación similar a migas gruesas. No conviene amasar en este momento.
- Incorporar los 120 gr de queso rallado y mezclar nuevamente.
- Agregar el huevo y la leche de a poco. Unir todos los ingredientes hasta formar una masa firme y uniforme.
- Pasar la masa a la mesada y trabajarla suavemente durante unos segundos. No debe amasarse demasiado porque los bastoncitos podrían quedar duros.
- Formar un disco, cubrirlo y llevarlo a la heladera durante 20 minutos.
- Precalentar el horno a 180 °C y cubrir una placa con papel manteca.
- Estirar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada hasta alcanzar un grosor aproximado de 5 mm.
- Cortar tiras de alrededor de 1,5 cm de ancho y 10 cm de largo. Procurar que tengan un tamaño similar para que se cocinen de manera pareja.
- Acomodar los bastoncitos sobre la placa, dejando una pequeña separación entre ellos.
- Pincelar la superficie con el huevo batido.
- Mezclar los 30 gr de queso rallado con el orégano y distribuirlos sobre cada bastoncito.
- Hornear durante 15 a 20 minutos, hasta que estén bien dorados en la superficie y ligeramente más oscuros en los bordes.
- Retirar la placa del horno y dejar reposar los bastoncitos durante 5 minutos.
- Pasarlos a una rejilla y esperar hasta que se enfríen por completo. Al perder temperatura adquirirán una textura más firme y crocante.
Tips y consejos
- Utilizar un queso de sabor intenso, como parmesano, reggianito o sardo, ayuda a que los bastoncitos queden más sabrosos.
- La manteca debe estar fría para obtener una textura delicada y crocante.
- No agregar demasiada leche de una sola vez. La cantidad puede variar ligeramente según la harina.
- Para conseguir bastoncitos más finos y crocantes, estirar la masa hasta unos 3 o 4 mm.
- No es necesario pincharlos antes de hornear.
- Se pueden agregar semillas de sésamo, pimentón o ajo en polvo sobre la superficie.
- Una vez fríos, se conservan hasta 4 días dentro de un recipiente hermético.
Dorados, aromáticos y con mucho sabor a queso, estos bastoncitos caseros son una alternativa práctica para preparar un snack salado.
Su textura crocante los hace ideales para comer solos o acompañados por algún dip.
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