La carne a la portuguesa con papas es una comida caliente, abundante y bien casera, ideal para preparar en una olla grande y servir en porciones generosas.
Lleva carne tierna, papas, morrón, cebolla y una salsa de tomate sabrosa que queda perfecta para acompañar con pan.

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Es una receta rendidora, simple y con mucho sabor, de esas que llenan la cocina de aroma mientras se cocinan.
Ingredientes
- 1 kg de carne para cocinar en trozos, puede ser roast beef, paleta, aguja o cuadrada
- 4 papas medianas
- 2 cebollas grandes
- 1 morrón rojo
- 2 dientes de ajo
- 2 tazas de puré de tomate
- 1 taza de caldo de carne o agua caliente
- 1/2 taza de vino blanco, opcional
- 1 cucharada de extracto de tomate, opcional
- 1 cucharadita de pimentón
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de orégano
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- Aceite, cantidad necesaria
- Perejil picado para terminar, opcional
Preparación
- Cortá la carne en trozos medianos, tratando de que sean parejos para que se cocinen al mismo tiempo. Secalos apenas con papel de cocina y condimentá con sal y pimienta. Este paso ayuda a que la carne se dore mejor y no largue tanto líquido al principio.
- En una olla grande, agregá un buen chorrito de aceite y calentá a fuego medio fuerte. Sumá la carne en tandas, sin amontonarla, y dorala de todos lados. No hace falta cocinarla por completo en este momento, solo sellarla para que tome color y sabor. Retirá y reservá.
- En la misma olla, agregá un poco más de aceite si hace falta. Incorporá las cebollas cortadas en pluma o en trozos grandes y cociná unos minutos hasta que empiecen a ablandarse. Sumá el morrón rojo en tiras y los dientes de ajo picados. Mezclá bien para levantar todo el sabor que quedó en el fondo.
- Cuando la verdura esté más tierna, agregá el pimentón, el orégano y la hoja de laurel. Revolvé durante unos segundos para que los condimentos suelten aroma, cuidando que el pimentón no se queme.
- Volvé a poner la carne en la olla. Si vas a usar vino blanco, agregalo en este momento y dejá que hierva unos minutos para que pierda el alcohol. Después sumá el puré de tomate, el extracto de tomate y el caldo o agua caliente.
- Mezclá todo, tapá la olla y cociná a fuego bajo durante 35 a 45 minutos, revolviendo cada tanto. La carne tiene que empezar a ponerse tierna y la salsa debe tomar cuerpo. Si ves que se seca demasiado, agregá un poco más de caldo o agua caliente.
- Pelá las papas y cortalas en trozos grandes o rodajas gruesas. Sumalas a la olla cuando la carne ya esté casi tierna. Mezclá con cuidado para que queden cubiertas con la salsa, tapá nuevamente y cociná unos 20 a 25 minutos más, hasta que las papas estén blandas pero no deshechas.
- Probá la salsa y corregí sal, pimienta o condimentos si hace falta. Si querés una salsa más espesa, destapá la olla durante los últimos minutos para que reduzca un poco. Si preferís que quede más jugosa, agregá apenas más caldo caliente.
- Apagá el fuego y dejá reposar la preparación 5 minutos antes de servir. Ese descanso ayuda a que la salsa se asiente y los sabores queden más integrados.
Tips y consejos:
- Para que la carne quede bien sabrosa, no saltees el dorado inicial. Ese paso marca mucho la diferencia en el resultado final.
- Elegí cortes que soporten cocción lenta. La paleta, el roast beef o la aguja quedan muy bien porque se vuelven tiernos y absorben el sabor de la salsa.
- Las papas conviene agregarlas cuando la carne ya está avanzada, así no se rompen ni se convierten en puré dentro de la olla.
- Si querés que la preparación quede más colorida, podés sumar un poco de morrón verde o amarillo, pero el rojo le da el sabor más clásico y dulce.
- El vino blanco es opcional, pero aporta profundidad a la salsa. Si no querés usarlo, reemplazalo directamente por caldo.
- Para una versión más completa, podés agregar arvejas al final de la cocción, solo unos minutos antes de apagar el fuego.
- Si la salsa queda muy ácida, podés sumar una pizca chica de azúcar para equilibrar el tomate.
- Servila con pan fresco, porque la salsa queda espesa, sabrosa y perfecta para acompañar.
- Si sobra, al día siguiente queda todavía más rica, porque la carne y las papas absorben mejor el sabor.
Serví la carne a la portuguesa bien caliente, con bastante salsa y las papas tiernas alrededor.
Es una comida rendidora, familiar y contundente, ideal para llevar la olla directo a la mesa y disfrutar sin complicaciones.
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