¿Buscas una receta que combine el sabor jugoso del pollo con el toque dulce de la miel y el fresco ácido del limón? Estas alitas de pollo rociadas con miel, limón y pimienta son perfectas. Su textura crujiente, lograda al freírlas, se equilibra con el glaseado, que le aporta una mezcla irresistible de sabores.

Perfectas para un aperitivo o como plato principal, ¡serán el éxito de tu próxima reunión!
A continuación, se describe la receta:
Ingredientes
- 8-10 Alitas de pollo (separadas en tambores y planas, opcional)
- 2 Tazas de aceite vegetal (para freír)
Para sazonar y empanar:
- 2 Tazas de harina de trigo todo uso
- 2 cdas de Sal sazonada
- 2 cditas de Ajo en polvo
- 2 cditas de Cebolla en polvo
- 1 cdita de Pimentón dulce
- 1 cda de Pimienta negra
Para el glaseado de miel, limón y pimienta:
- 1/2 Taza de miel
- 2 cdas de Sazonador de limón y pimienta
- 1 cda de Jugo de limón fresco
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Preparación
- Preparar el aceite: Calienta el aceite en una sartén de hierro fundido a fuego medio, asegurándote de que esté bien caliente antes de comenzar a freír.
- Sazonar el pollo: En un bowl grande, mezcla la sal sazonada, el ajo en polvo, la cebolla en polvo, el pimentón y la pimienta negra. Sazona las alitas de pollo generosamente, asegurándote de que queden bien cubiertas por todos los lados.
- Empanar las alitas: Vierte la harina en un recipiente aparte. Reboza las alitas sazonadas en la harina hasta que queden completamente cubiertas, sacudiendo el exceso de harina.
- Freír las alitas: Coloca las alitas empanadas en el aceite caliente, cuidando de no llenar demasiado la sartén. Fríe las alitas de cada lado durante unos 7 minutos o hasta que estén doradas y crujientes. Retira las alitas del aceite y colócalas en una rejilla o sobre toallas de papel para eliminar el exceso de grasa.
- Preparar el glaseado: En una sartén pequeña, combina la miel, el sazonador de limón y pimienta y el jugo de limón fresco. Calienta a fuego bajo hasta que comience a hervir ligeramente, luego retira del fuego.
- Rociar las alitas: Una vez que las alitas estén bien escurridas y reposadas por unos 5 minutos, rocía la mezcla de miel, limón y pimienta sobre ellas, asegurándote de que queden bien cubiertas.
Consejos adicionales:
- Controla la temperatura del aceite: Es clave para evitar que las alitas absorban demasiado aceite o queden poco crujientes. El aceite debe estar a una temperatura media-alta constante.
- Glaseado al gusto: Si prefieres un sabor más intenso, ajusta la cantidad de limón o miel en el glaseado.
- Acompañamiento: Estas alitas son perfectas con una guarnición de bastones de apio y una salsa ranchera o de queso azul para equilibrar los sabores.
¡Disfruta de estas irresistibles alitas de pollo con un toque especial de miel, limón y pimienta!
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