Este budín de manzana y canela es perfecto para una merienda casera, con una miga suave, húmeda y llena de sabor.
La combinación de manzana con canela le da ese aroma clásico irresistible que llena toda la cocina. Es una receta simple, rendidora y con resultado tipo pastelería.

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Ingredientes
- 2 manzanas medianas
- 2 huevos
- 150 g de azúcar
- 100 ml de aceite (puede ser de girasol o maíz)
- 200 g de harina leudante
- 1 cucharadita de canela
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 100 ml de leche
- 1 pizca de sal
Opcional (para el relleno tipo capa):
- 2 cucharadas de azúcar
- 1 cucharadita de canela
Opcional (glaseado):
- 100 g de azúcar impalpable
- 2 a 3 cucharadas de leche o jugo de limón
Preparación
- Pelá las manzanas y cortalas en cubos pequeños. Reservalas.
- En un bowl, batí los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté más clara y espumosa.
- Agregá el aceite y la esencia de vainilla, y mezclá bien.
- Incorporá la leche y seguí integrando.
- Sumá la harina leudante, la canela y la pizca de sal. Mezclá hasta obtener una preparación homogénea, sin batir de más.
- Agregá los cubos de manzana y mezclá suavemente para distribuirlos bien en la masa.
- Volcá la mitad de la preparación en un molde para budín previamente enmantecado y enharinado.
- Si querés ese efecto tipo “capa”, mezclá el azúcar con la canela y espolvorealo sobre la masa.
- Cubrí con el resto de la preparación y alisá la superficie.
- Llevá a horno precalentado a 180°C durante 45 a 55 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga seco.
- Retirá, dejá entibiar y desmoldá.
- Si querés el glaseado, mezclá el azúcar impalpable con el líquido hasta lograr una consistencia semi espesa y volcá en forma de hilos por encima.
Consejos:
- Usá manzanas firmes (como verde o roja dura) para que mantengan su forma al cocinarse y no se deshagan.
- No cortes los cubos demasiado chicos, así se sienten mejor dentro del budín y dan más textura.
- La capa de azúcar y canela es clave si querés ese efecto tipo “relleno” más húmedo y sabroso.
- No abras el horno antes de los 30 minutos para evitar que el budín se baje.
- Si ves que se dora demasiado arriba, podés cubrirlo con papel aluminio en la última parte de la cocción.
- Para un sabor más intenso, podés sumar una pizca de nuez moscada junto con la canela.
- Dejalo enfriar bien antes de cortar para que no se rompa la miga.
- Se conserva muy bien tapado a temperatura ambiente por 2 días o en heladera hasta 4 días.
Es un budín ideal para acompañar un café o mate, con ese equilibrio perfecto entre dulzor, humedad y aroma especiado.
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