Las costillas al horno glaseadas con papas quedan doradas, jugosas y con una salsa brillante que se pega a la carne durante la cocción.
Es una receta abundante, sabrosa y muy vistosa, ideal para servir con papas rústicas bien doradas.

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Ingredientes
Para las costillas:
- 1,5 kg de costillas de cerdo
- 3 cdas de salsa barbacoa
- 2 cdas de miel
- 2 cdas de mostaza
- 2 cdas de salsa de soja
- 2 cdas de aceite
- 2 dientes de ajo picados
- 1 cdita de pimentón
- 1 cdita de orégano
- Sal y pimienta a gusto
Para las papas:
- 1 kg de papas
- 2 cdas de aceite
- 1 cdita de pimentón
- 1 cdita de ajo en polvo, opcional
- Sal y pimienta a gusto
- Perejil picado para terminar
Preparación
- Limpiá las costillas y retirales el exceso de grasa si fuera necesario. Secalas con papel de cocina para que los condimentos se adhieran mejor.
- En un bowl, mezclá la salsa barbacoa, la miel, la mostaza, la salsa de soja, el aceite, el ajo picado, el pimentón, el orégano, sal y pimienta.
- Untá las costillas con parte de esta mezcla, cubriéndolas bien por todos lados. Si tenés tiempo, dejalas reposar 30 minutos para que tomen más sabor.
- Lavá las papas y cortalas en gajos grandes. Podés dejarlas con cáscara para que queden más rústicas.
- Colocá las papas en un bowl y mezclalas con aceite, pimentón, ajo en polvo, sal y pimienta.
- Acomodá las costillas en una fuente o placa para horno. Distribuí las papas alrededor, sin amontonarlas demasiado.
- Cubrí la fuente con papel aluminio y llevá a horno precalentado a 180 °C durante 50 minutos.
- Retirá el papel aluminio, pincelá las costillas con más glaseado y subí el horno a 200 °C.
- Cociná durante 25 a 35 minutos más, pincelando una o dos veces con el glaseado restante, hasta que la carne quede bien dorada y brillante.
- Durante los últimos minutos, controlá las papas y movelas un poco para que se doren de manera pareja.
- Cuando las costillas estén tiernas y caramelizadas, retiralas del horno y dejalas reposar 5 minutos antes de servir.
- Terminá con perejil picado por encima y serví con las papas doradas y el jugo de cocción.
Tips y consejos
- Para que las costillas queden más tiernas, la primera parte de la cocción debe hacerse tapada con aluminio. Eso ayuda a que se cocinen lentamente sin secarse.
- El glaseado se agrega en varias capas. Si lo ponés todo desde el principio, puede quemarse antes de que la carne esté lista.
- La miel ayuda a que la superficie quede brillante y caramelizada, pero hay que controlar el horno porque se dora rápido.
- Si querés un sabor más intenso, podés dejar las costillas marinando varias horas en la heladera.
- Las papas deben cortarse grandes para que no se desarmen durante la cocción larga.
- Si las papas se doran antes que la carne, retiralas y volvelas a sumar al final para calentarlas.
- Para una salsa más espesa, podés reducir el jugo de cocción unos minutos en una sartén y usarlo para bañar las costillas al servir.
- Si no tenés salsa barbacoa, podés mezclar ketchup, mostaza, miel, pimentón y un chorrito de vinagre.
- El punto ideal es cuando la carne está tierna, la superficie oscura y brillante, y las papas doradas por fuera.
- Se sirven mejor recién hechas, cuando el glaseado todavía está caliente y la carne conserva todo su jugo.
Estas costillas al horno glaseadas con papas quedan abundantes, brillantes y llenas de sabor.
La combinación de carne dorada, salsa caramelizada y papas rústicas las convierte en un plato muy tentador para compartir.
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