Cuando hay ganas de algo dulce, casero y que rinda para toda la familia, esta receta es ideal.
Con ingredientes simples y un procedimiento fácil de seguir, vas a preparar unos moñitos fritos (una variedad de la tortafrita) crocantes por fuera, suaves por dentro y con ese toque irresistible de azúcar y canela.

Te recomendamos: ¡Solo mezcla agua y harina! ¡Sin levadura, sin amasar! ¡Se infla como un globo!
Perfectos para acompañar unos mates o un café con leche a la tarde.
Ingredientes
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2 huevos
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½ taza de leche
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170 g de azúcar
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75 g de manteca derretida
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½ cucharadita de esencia de vainilla
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600 g de harina 000
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18 g de polvo para hornear
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Azúcar y canela (para espolvorear)
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Aceite para freír (cantidad necesaria)
Preparación
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En un bol grande, colocá los huevos, la leche, el azúcar, la manteca derretida, la esencia de vainilla y 300 g de harina. Mezclá bien hasta que todo esté integrado.
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Agregá los 300 g de harina restantes junto con el polvo para hornear. Amasá hasta obtener una masa suave, sin que se pegue a las manos. Si hace falta, espolvoreá apenas con harina.
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Dividí la masa en dos partes. Reservá una mitad y estirá la otra con palo de amasar hasta que quede de medio centímetro de espesor.
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Cortá la masa en 21 rectángulos del mismo tamaño. A cada uno haceles un pequeño corte en el centro, sin llegar a los bordes.
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Pasá una de las puntas del rectángulo por el corte central, como si lo dieras vuelta, y formá un moño con la masa.
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Calentá aceite en una sartén profunda. Cuando esté caliente pero no humeante, comenzá a freír los moñitos de a tandas. Doralos de un lado, dales vuelta y dorá del otro.
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Retiralos con espumadera y dejalos escurrir sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite.
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En un bol, mezclá azúcar con canela a gusto. Pasá los moñitos tibios por esta mezcla para que se les adhiera bien el azúcar y queden bien sabrosos.
Consejos de cocina
- Freí con aceite moderado, ni muy fuerte ni muy bajo, para que no se quemen por fuera ni queden crudos por dentro.
- Si querés podés hacerlos al horno, aunque quedan un poco menos crocantes. Cocinalos a 180 °C por 15-20 minutos.
- La masa también se puede preparar con anticipación y guardar tapada en heladera por unas horas.
Este postre casero es de esos que rinden un montón, llenan la mesa y hacen felices a todos.
Fácil, económico y con ese sabor de lo hecho en casa. ¡Probalo y contanos cómo te fue!
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