Esta frittata es una opción práctica y muy rendidora para resolver una comida con pocos ingredientes y mucho sabor.
Tiene una textura suave por dentro, una superficie apenas dorada y una mezcla de verduras que le da color y frescura.

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Se puede servir recién hecha o tibia, y queda muy bien tanto al mediodía como a la noche.
Ingredientes
- 6 huevos
- 1 zucchini mediano
- 1/2 morrón rojo
- 1 cebolla chica
- 100 g de queso rallado o mozzarella
- 2 cucharadas de leche o crema de leche
- 2 cucharadas de perejil picado
- 1 cucharada de aceite
- Sal, pimienta y una pizca de orégano
- Un poco más de queso para la superficie, opcional
Preparación
- Lavá bien el zucchini y cortalo en rodajas finas o en medias lunas finas, según el tamaño. Cortá el morrón en cubitos pequeños o tiras cortas. Pelá la cebolla y picála lo más prolija posible para que se cocine rápido y quede bien integrada en la mezcla.
- Calentá una sartén antiadherente con la cucharada de aceite a fuego medio. Agregá primero la cebolla y cocinála unos minutos hasta que empiece a transparentarse. Después sumá el morrón y seguí cocinando hasta que se ablande apenas. Por último incorporá el zucchini y salteá todo junto unos minutos más. La idea es que las verduras pierdan rigidez, pero que no lleguen a desarmarse ni larguen demasiada agua.
- Mientras se cocinan las verduras, rompé los huevos en un bowl grande. Batilos apenas con tenedor o batidor de mano, sin necesidad de montar demasiado la mezcla. Agregá la leche o la crema, el perejil picado, sal, pimienta y una pizca de orégano. Sumá también el queso rallado o la mozzarella picada y mezclá bien.
- Cuando las verduras estén listas, bajá un poco el fuego. Si la sartén tiene demasiado líquido, cociná uno o dos minutos más para que se evapore. Esto es importante para que la frittata quede firme y no se humedezca de más.
- Distribuí las verduras de manera pareja en la sartén y volcá encima la mezcla de huevo y queso. Mové apenas la sartén para que todo se acomode bien. Si querés una terminación más marcada arriba, podés agregar un poco más de queso en la superficie.
- Cociná a fuego bajo. Al principio dejala destapada dos o tres minutos para que tome base. Después tapá la sartén y continuá la cocción suave hasta que el centro esté casi cuajado. No conviene apurar este paso porque, si el fuego está fuerte, se dora demasiado abajo y queda cruda arriba.
- Cuando veas que la parte superior está firme pero todavía tierna, tenés dos opciones. Podés terminarla unos minutos más tapada hasta que quede completamente cocida, o darla vuelta con ayuda de un plato para dorar apenas el otro lado. Si preferís una superficie más gratinada, también podés llevarla un instante al horno fuerte, si la sartén lo permite.
- Retirala del fuego y dejala descansar unos minutos antes de servir. Ese pequeño reposo ayuda a que tome cuerpo y se corte mejor. Servila entera o en porciones, sola o con una ensalada simple.
Tips y consejos:
- Cortá las verduras chicas para que se cocinen rápido y no rompan la estructura de la frittata.
- No uses demasiado zucchini ni demasiada cebolla, porque ambos largan humedad y pueden ablandarla de más.
- El queso rallado le da sabor y ayuda al dorado, pero no hace falta poner una cantidad excesiva.
- Si querés una versión más completa, podés sumar choclo, verdeo o cubitos de jamón.
- Cocinar a fuego bajo es la clave para que quede pareja, suave y bien cocida en el centro.
- Queda muy bien tibia, así que también sirve para preparar con anticipación y recalentar apenas antes de llevar a la mesa.
Es una receta simple, vistosa y muy versátil, de esas que resuelven una comida sin complicaciones y con un resultado que siempre da ganas de repetir.
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